La última vez que vi a mi abu José fue en mi cuarto, lo abracé, le prometí que le iba a comprar un cinturón nuevo cuando regresara a Matías y falleció. Así que no pasa nada si no te caigo bien o me dejas de hablar.
Descansa en paz querido Pablito*. Tu testimonio de servicio y amor por la Comunidad UPAEP no tiene igual.
Disfruta de la gloria del Padre.
(*Bolero en la uni durante 50 años.)