Me están matando (por decirlo educadamente) las pausas de hidratación en esta Copa del Mundo. Rompen el ritmo. Parten el partido. Cambian dinámicas positivas y negativas de los equipos. Esto no es fútbol y nunca lo será por más que terminemos acostumbrándonos.
Hay un señor mayor, de unos 80 años, en mi gimnasio. Usa calcetines de vestir y se pasa 20 minutos holgazaneando alrededor del banco de pesas entre series. Los demás se molestan. Ponen los ojos en blanco porque ocupa el equipo. Un día, lo vi mirando las pesas, con cara de perdido. Me acerqué. "¿Necesita ayuda, señor?" Se le iluminó la cara. "¿Le importaría? Hoy intento levantar 95 libras". Lo ayudé. Le costó un poco, pero lo consiguió. Chocamos las manos. Me dijo: "Mi esposa falleció en primavera. Solía caminar en la cinta mientras yo levantaba pesas. Ahora vengo aquí solo para oler la goma y recordarla". Ahora soy su asistente no oficial. Los demás dejaron de poner los ojos en blanco; ahora le chocan el puño cuando entra.
El gimnasio no es solo para desarrollar músculo, a veces es para reconstruir una vida.
Warren Buffet: "I can end the deficit in five minutes. You juts pass a law that says that anytime there is a deficit of more than 3% of GDP, all sitting members of Congress are ineligible for reelection."