¿Por qué la sopa de pollo es sanadora?
El aminoácido cisteína liberado del pollo durante la cocción se asemeja químicamente al medicamento para la bronquitis acetilcisteína, lo que puede explicar los resultados.
El caldo salado de la sopa también mantiene el moco fluido de la misma manera que lo hacen los fármacos para la tos. Las especias añadidas, como el ajo y las cebollas, pueden aumentar el poder de estimulación inmunológica de la sopa. Por eso las abuelas y las madres en su inmensa sabiduría preparaban con mucho amor una sopa de pollo cuando alguien se resfriaba.
📌 Guarde🔁 Comparta, hay alguien que necesita esta información.
🫂 Y tiene mucho más contenido de calidad para su salud en mi comunidad y blog (consultas, chat, BioProtocolos...), le espero con los brazos abiertos :)
Cualquier sistema conectado a internet es, por definición, atacable. Totalmente de acuerdo: eso es seguridad informática básica, no opinión. El punto clave que planteas es el correcto.
No se trata de si la IA podría hacerlo (ya lo hace en bancos, empresas y gobiernos), sino de por qué seguimos exponiendo algo tan crítico como el voto a la misma superficie de ataque que hoy compromete redes corporativas enteras.
Principio técnico s��lido:
cuanto más simple y verificable el sistema → menos superficie de ataque → más difícil de manipular sin dejar rastro.Yo no confiaría mi voto a un sistema que dependa de la misma tecnología que hoy se hackea a diario.
Por eso el estándar más seguro sigue siendo:
boleta de papel + conteo manual verificable + identificación presencialll
ATENCIÓN: Elon Musk acaba de lanzar una alerta que no podemos ignorar
Él mismo lo dijo sin rodeos:
“Soy alguien que normalmente apoya la tecnología y aun así estoy diciendo que NO debería haber ninguna máquina para votar.”
Las urnas electrónicas representan un peligro real y creciente.
Con la inteligencia artificial avanzando a pasos agigantados, los sistemas informáticos se vuelven cada vez más vulnerables. Si esas máquinas están conectadas a la red, una IA lo suficientemente poderosa podría infiltrarse, alterar resultados y tomar el control sin que nadie se dé cuenta a tiempo.
Eso no es ciencia ficción es una amenaza concreta.
Por eso la única forma de proteger la integridad de las elecciones es regresar a métodos simples y verificables:
- Boletas de papel
- Votación presencial
- Identificación obligatoria del votante
Cualquier sistema que dependa de tecnología conectada abre la puerta a manipulaciones masivas e imposibles de rastrear.
Musk no es un teórico: es una de las personas que mejor entiende cómo funciona la IA en el mundo real, y su advertencia debería tomarse en serio.
No esperemos a que sea demasiado tarde.
Exijamos boletas de papel.
Exijamos voto en persona con identificación.
Exijamos elecciones transparentes y a prueba de hackeos ahora.
🚨💥La FDA perdió la demanda por Ivermectina y se vio obligada a eliminar todas las publicaciones en redes sociales que la criminalizaban como que es una "droga para caballos"
Reconocidos doctores, Dr. Paul Marik y Dr. Pierre Kory, ASEGURAN:
«Este es el medicamento más seguro que los científicos han producido jamás. Y funciona». Refiriéndose a la terapia contra el cáncer.
La VERDAD está saliendo a la Luz, deben pagar por todo el DAÑO, que han causado a la Humanidad 🔥
🚨 COMPILACIÓN DE SERIES DE CASOS DE IVERMECTINA + FENBENDAZOL EN MÚLTIPLES TIPOS DE CÁNCER
Esperaba encontrar solo unos pocos informes de casos.
Quizás cinco.
Quizás diez.
Pero, en cambio...
Encontré una compilación que abarca más de 19 tipos diferentes de cáncer...
Y cientos de casos de pacientes reportados que involucran:
💊 Ivermectina y Fenbendazol.
Algunas de las compilaciones reportadas más grandes incluyen:
✅ Cáncer cerebral (incluido el glioblastoma) – 103 casos
✅ Cáncer de mama – 34 casos
✅ Cáncer de próstata – 30 casos
✅ Cáncer colorrectal – 24 casos
✅ Cáncer de pulmón – 20 casos
✅ Cáncer de páncreas – 18 casos
Y no termina ahí.
La compilación también incluye series de casos reportadas que involucran:
• Cáncer de vejiga
• Cáncer de riñón
• Cáncer de hígado
• Cáncer de ovario
• Cáncer de cabeza y cuello
• Cáncer de piel
• Sarcoma
• Cáncer de esófago y estómago
• Cáncer de endometrio
…y varios otros tipos de cáncer.
Eso representa más de 19 tipos diferentes de cáncer reunidos en una sola compilación.
Un solo informe podría descartarse.
Un puñado podría ser una coincidencia.
Pero cuando se recopilan cientos de casos reportados en casi veinte tipos diferentes de cáncer...
La gente, de forma natural, empieza a hacerse preguntas.
Pero hay algo que cada vez resulta más difícil de ignorar.
Más médicos.
Más pacientes.
Más cuidadores.
Más investigadores.
Están documentando, compartiendo y debatiendo experiencias relacionadas con medicamentos reutilizados como la Ivermectina y el Fenbendazol más que nunca.
Que estos informes lleguen finalmente a convertirse en una evidencia clínica más amplia sigue siendo una cuestión científica abierta.
Pero está claro que la conversación está creciendo.
Cientos de casos reportados.
Más de diecinueve tipos de cáncer.
Una sola compilación.
La conversación sobre los medicamentos reutilizados no deja de crecer.
📌 Guarda y comparte esta compilación. Tanto si sigues el creciente debate sobre los medicamentos reutilizados como si conoces a alguien que está explorando la investigación sobre el cáncer, este es un recurso que vale la pena conservar para futuras consultas.
💊 ¿Buscas Ivermectina, Fenbendazol o Mebendazol de grado farmacéutico? Explora nuestra amplia gama de medicamentos de confianza en @rxmeds_store, que atiende a miles de clientes en todo el mundo.
#Ivermectina #Fenbendazol #Mebendazol #InvestigaciónDelCáncer #MedicamentosReutilizados #InformesDeCasosDeCáncer
🚨 LLAMADO A TODA LA RED - HORA DE ACTUAR
Estamos enviando mensajes claros y respetuosos a los principales actores (Trump, Rubio, Delcy, Jorge Rodríguez, Diosdado, influencers, etc.) exigiendo que se definan públicamente sobre la transición democrática.
¿Apoyan el respeto al resultado del 28 de julio de 2024 y la asunción de Edmundo González?
**Te invito a sumarte:**
→ Haz RT de los mensajes que estamos enviando
→ O haz Reply con el mismo texto educado
Cada RT y cada voz cuenta. No dejemos que decidan por nosotros en silencio.
La transición debe ser con legitimidad, no con pactos por debajo de la mesa.
**Comparte este post y únete.**
Es AHORA O NUNCA.
#LeyesPreChavezYa #AhoraONunca #28JNoSeOlvida #DefineTuPosicion
Gracias @MariaCorinaYA por compartir una imagen tan íntima y luminosa. En medio de días difíciles, también existen estos instantes en los que la vida recuerda su promesa: una familia que crece, dos personas que comienzan un camino juntas y una madre que bendice con amor. Que Dios los acompañe siempre 🙏
𝐋𝐨 𝐦á𝐬 𝐜𝐫𝐮𝐞𝐥 𝐧𝐨 𝐟𝐮𝐞 𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐫𝐫𝐞𝐦𝐨𝐭𝐨
𝘌𝘯 𝘓𝘢 𝘎𝘶𝘢𝘪𝘳𝘢, 𝘦𝘯 𝘊𝘢𝘳𝘢𝘤𝘢𝘴 𝘺 𝘦𝘯 𝘮𝘦𝘥𝘪𝘢 𝘥𝘰𝘤𝘦𝘯𝘢 𝘥𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘭𝘢 𝘨𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘥𝘦𝘴𝘦𝘯𝘵𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘢 𝘴𝘶𝘴 𝘮𝘶𝘦𝘳𝘵𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘶ñ𝘢𝘴 𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘴 𝘦𝘭 𝘳é𝘨𝘪𝘮𝘦𝘯 𝘭𝘦𝘷𝘢𝘯𝘵𝘢 𝘳𝘦𝘵𝘦𝘯𝘦𝘴, 𝘦𝘹𝘪𝘨𝘦 𝘳𝘦𝘨𝘪𝘴𝘵𝘳𝘰𝘴 𝘺 𝘴𝘦 𝘧𝘰𝘵𝘰𝘨𝘳𝘢𝘧í𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝘨𝘦𝘯𝘦𝘳𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘦𝘹𝘵𝘳𝘢𝘯𝘫𝘦𝘳𝘰𝘴. 𝘋𝘦𝘭𝘤𝘺 𝘙𝘰𝘥𝘳í𝘨𝘶𝘦𝘻, 𝘑𝘰𝘳𝘨𝘦 𝘙𝘰𝘥𝘳í𝘨𝘶𝘦𝘻 𝘺 𝘋𝘪𝘰𝘴𝘥𝘢𝘥𝘰 𝘊𝘢𝘣𝘦𝘭𝘭𝘰 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘯𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦, 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘤𝘢𝘳𝘨𝘰 𝘺, 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘷𝘦𝘻, 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘵𝘦𝘴𝘵𝘪𝘨𝘰𝘴.
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Hay una imagen de esta semana que ningún comunicado oficial logrará borrar: en La Guaira, a la orilla del mismo mar que durante generaciones fue postal de domingo, hombres y mujeres apartan bloques de concreto con las manos desnudas, sin grúas, sin palancas, sin más herramienta que la desesperación, buscando a los suyos bajo edificios que el miércoles a las seis y cuatro de la tarde se sentaron en el polvo. Habían bastado dos sacudidas, la primera de magnitud 7,2 y, treinta y nueve segundos más tarde, otra de 7,5, la más violenta que el país recuerda en más de un siglo, para partir en dos la vida de millones: un minuto y medio, acaso dos, de una tierra que en vez de calmarse crecía, aunque, como confesó una sobreviviente, nadie estaba contando los segundos mientras el mundo se desfondaba. Veintisiete horas después del doble sismo, los equipos de rescate seguían siendo escasos y quienes excavaban eran, en su mayoría, vecinos. Esa estampa, un pueblo arañando la tierra, es la fotografía verdadera del país. La otra, la que difundieron los canales del Estado, mostraba a la presidenta encargada Delcy Rodríguez recibiendo a un general de los Marines y celebrando una llamada de Donald Trump. Dos Venezuelas separadas por unos pocos kilómetros y por un abismo moral que no abrió ningún terremoto.
Porque tampoco fue solo este litoral: el doble sismo le pasó por encima a media Venezuela. En Caracas reventó el edificio Petunia, veintidós pisos plegados sobre sí mismos en pleno Chacao, se vinieron abajo estructuras en el viejo San Bernardino y se agrietaron Los Palos Grandes y Altamira; en Maracay se desplomaron paredes enteras de la urbanización Andrés Bello; en Valencia se desfondó una vieja sede universitaria; en Morón la carretera se abrió como una herida. Cuando se sumaron los cientos de edificaciones vencidas a lo largo de una decena de estados, quedó claro que esto no tenía un punto en el mapa: tenía la forma de un país entero hincado de rodillas.
Conviene fijar los nombres, porque las tragedias administradas por figuras anónimas se diluyen, y esta no debe diluirse. Quien encabeza el régimen de manera interina, tras la captura de Nicolás Maduro en enero, es Delcy Rodríguez. Quien anunció la cifra de novecientos veinte muertos desde la presidencia del Parlamento es su hermano, Jorge Rodríguez. Y quien tomó las decisiones operativas sobre la zona del desastre es el ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello. Tres apellidos, un mismo aparato, una sola manera de entender el mando. Apréndetelos, porque cuando todo esto pase y los voceros intenten reescribir la historia, tú serás el archivo que no se deja corregir.
Detente en lo que hizo Cabello, porque ahí se asoma el alma de un régimen con una nitidez que estremece. Mientras bajo los escombros se consumía el plazo que la medicina considera decisivo para sacar a alguien con vida, su primera gran obra de gestión no fue una excavadora: fue un retén. Ordenó restringir el acceso a La Guaira y montó un registro obligatorio en el Poliedro de Caracas para filtrar quién podía y quién no podía ir a ayudar, con el pretexto de evitar la llegada de personas «sin tarea asignada». Léelo dos veces. En el peor instante, cuando cada par de manos equivalía a una vida posible, el régimen consagró su energía a decidir cuáles manos tenían permiso. La burocracia del control girando a toda máquina mientras la maquinaria del rescate brillaba por su ausencia.
Esa fijación por administrar el acceso en lugar de multiplicar el auxilio no es un tecnicismo logístico: es una declaración de prioridades firmada con todas sus letras. El mismo régimen que admite apenas unos cientos de desaparecidos, cuando Naciones Unidas calcula que podrían ser decenas de miles, halló tiempo y tropas para militarizar el litoral. El mismo que mantuvo bloqueada la red social X durante dos años la liberó de golpe ahora, como si el oxígeno de la información fuese un grifo que ellos abren y cierran a capricho. Se ha denunciado, además, que funcionarios policiales retuvieron insumos humanitarios que la propia gente había recolectado para los damnificados. Y a un hombre que sacó a su hermana en coma de entre las ruinas, en el hospital le cobraron por cada cosa: todo era pagar y pagar. Pregúntate qué clase de Estado convierte una catástrofe en una aduana.
Y aquí conviene detenerse en la ausencia más elocuente de todas. En cualquier país del mundo, cuando la tierra se abre, los primeros en llegar a los escombros son los soldados; la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que se proclama columna vertebral de la patria, debió ser la primera mano tendida sobre Caraballeda, sobre Chacao, sobre cada lugar golpeado. No lo fue. Durante las horas que de verdad importaban, los vecinos de las zonas más arrasadas removían el concreto por su cuenta porque, sencillamente, no veían cascos ni maquinaria oficial donde más se les necesitaba. Los uniformes se hicieron visibles más tarde, casi en coreografía con el aterrizaje de los aviones extranjeros, como si la tropa hubiese estado aguardando a que llegaran los estadounidenses para salir a la foto. Y cuando el país por fin vio a su ministro de la Defensa, el general en jefe Gustavo González López, no estaba arrodillado sobre una losa tratando de escuchar un latido: estaba en la pista de Maiquetía dándole la bienvenida a un general de los Marines de Estados Unidos. Que cada quien saque la cuenta de a quién acudió primero el régimen, si a su gente sepultada o a la cámara que lo retrataría recibiendo al extranjero.
¿Es maldad o es incapacidad? Durante años nos adiestraron para debatir esa pregunta como si encerrara una hondura filosófica. Pero a la madre que escarba el cemento con los dedos en carne viva, a las dos de la madrugada, buscando el rostro de su hijo, la distinción no le entrega un solo gramo de consuelo. Cuando un poder dispone de recursos para el retén, para el censo de voluntarios, para la cámara y para el general extranjero, pero no para la grúa que salvaría a quien todavía respira bajo la losa, la línea que separa la perversidad de la desidia se vuelve un detalle de abogados. El resultado es idéntico, y de ese resultado se responde ante la historia. A un régimen no se le juzga por lo que dice sentir, sino por lo que elige hacer cuando el reloj corre contra la vida de su gente; y lo que estos eligieron, con plena conciencia de la urgencia, fue decidir quién tenía permiso para ayudar antes que mover un solo escombro.
Por eso ocurrió lo que ningún ministro de propaganda conseguirá maquillar. Cuando Delcy Rodríguez llegó a posar frente al edificio Petunia, esa torre de veintidós pisos que en el este de Caracas se desplomó losa sobre losa, los vecinos que aún aguardaban a sus muertos no la recibieron con aplausos sino con un grito unánime: fuera, fuera. Le reclamaron en la cara que dejara de hacer campaña sobre una tragedia y le gritaron, sin filtro, que «el gobierno no está haciendo nada por el pueblo». Hay abucheos que pesan más que un plebiscito. Detrás de esa cinta amarilla, un país entero le dijo a su "gobernante" lo que las urnas llevan años intentando decirle, y el desprecio de los humildes, cuando es a la cara, no admite operación de imagen que lo borre.
La tierra que hoy se traga a los inocentes ya conoce de memoria el sabor del abandono. En diciembre de 1999, ese mismo litoral, entonces llamado Vargas, fue sepultado por un alud que se llevó a decenas de miles de personas, en una de las peores catástrofes de la historia venezolana. Cambian las décadas, cambia el nombre del estado, cambia el ministro de turno, pero la costa vuelve a quedarse sola frente a la muerte mientras el poder se ocupa de su propio retrato. Hay heridas que no son geológicas, sino políticas, y se reabren puntualmente cada vez que la naturaleza golpea donde el Estado jamás construyó nada, salvo discursos.
Y sin embargo, anota esto donde puedas releerlo en los días sin luz, lo que estos escombros dejaron al descubierto no fue solamente la pequeñez de quienes mandan, sino la estatura descomunal de quienes obedecen sin que nadie se los ordene. Mientras ellos se atrincheraban en sus protocolos, nosotros nos arremangamos. Lo viste y se te cerró la garganta: caravanas de motos y carros desvencijados descolgándose hacia Vargas, cargados de agua, de medicinas, conducidos por gente que no preguntó por quién votabas antes de tenderte una caja. Lo viste en las plazas de Caracas, de Ciudad Bolívar, de Maracaibo, transformadas de la noche a la mañana en almacenes que ningún decreto ordenó, donde una señora que apenas estira lo suyo para la olla del mes dejaba igual sus dos paquetes de harina y se santiguaba. Lo viste en las manos, las tuyas, las de tu hermano, las del desconocido de al lado, pasándose baldes de escombro en cadena hasta que los dedos sangraban y nadie se quejaba, porque debajo todavía podía haber alguien respirando. Y lo viste afuera, en esa diáspora a la que tanto despreciaron por marcharse, empacando cajas en Doral, en Madrid, en Panamá, con el pulso temblando de rabia y de amor a partes iguales, devolviéndole a la tierra que los expulsó cada gramo de lo que el régimen les negó. Esta es la verdad que ningún retén podrá clausurar: donde ellos tendieron un cordón, nosotros tendimos los brazos, y volvimos a descubrir, como si todavía hiciera falta, que somos, los unos para los otros, lo único en este país que no se ha derrumbado jamás.
Y esa voluntad encontró además quien la encauzara desde donde el poder menos lo esperaba. María Corina Machado, premio Nobel de la Paz y la dirigente a quien le arrebataron las instituciones pero no la brújula, no tenía ministerios que movilizar ni cuarteles que comandar ni aeropuertos que abrir: tenía un teléfono, una red de voluntarios y una certeza. Desde fuera de toda estructura oficial puso las plataformas de su movimiento a rastrear desaparecidos, a canalizar el auxilio y a recoser el tejido que el terremoto y el abandono habían desgarrado, y le repitió al país una frase que vale por todo un programa de nación: no estamos solos, nos tenemos. Resulta que para conducir un rescate nunca hizo falta el poder; hizo falta la voluntad de servir. Y esa, en Venezuela, hace rato dejó de tener domicilio en Miraflores.
No voy a mentirte prometiéndote que el dolor terminará pronto, porque habrá que contar a cada muerto con la rabia de saber que a muchos era posible salvarlos, y porque familias enteras cargarán para siempre esa certeza. Pero algo quedó demostrado esta semana con la fuerza limpia de una revelación y es que el régimen que se cree dueño del país acaba de descubrir que ni siquiera es dueño del duelo. Podrán controlar el acceso a La Guaira, registrar a los voluntarios, bloquear y desbloquear las redes a su antojo, posar junto a quien les convenga. Lo único que jamás conseguirán es inscribir en su planilla la dignidad de un pueblo que ya aprendió a rescatarse sin pedirles nada, esa dignidad que no entra en su Poliedro, no cabe en su censo y no se detiene ante su retén.
𝐋𝐚 𝐝𝐢𝐠𝐧��𝐝𝐚𝐝 𝐧𝐨 𝐩𝐚𝐬𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐬𝐭𝐫𝐨.
PD: Una nota final, porque no puedo ni quiero cerrar sin decirlo. A esta tierra que se quedó sola frente a su propio régimen no la dejó sola el mundo. Llegaron de todas partes: del país más poderoso y de la isla más pequeña, del que siempre nos abrazó y del que ayer nos daba la espalda, cruzando fronteras, idiomas y banderas que en cualquier otro momento los habrían enfrentado. Vinieron con grúas, con hospitales de campaña, con toneladas de agua y de medicinas, con manos que no hablaban nuestro idioma pero entendían perfectamente nuestro dolor. Y vinieron también sus perros: animales adiestrados para oler la vida donde nosotros ya solo veíamos escombro, que se metieron en los huecos sin preguntar de qué color era la patria que rescataban, moviendo la cola cada vez que debajo de las ruinas encontraban un corazón aún latiendo. A cada rescatista, a cada médico, a cada piloto que voló de noche, a cada perro con las patas heridas de tanto escarbar: gracias. Nos recordaron que la humanidad, cuando quiere, todavía sabe ser una sola.
𝐆𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬, 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨. 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 ��𝐨 𝐥𝐨 𝐨𝐥𝐯𝐢𝐝𝐚.
LO QUE IGNORÓ CHÁVEZ Y LUEGO MADURO SOBRE EL ALTÍSIMO RIESGO SÍSMICO QUE PRESENTABA VENEZUELA, ELLOS FUERON ALERTADOS POR ESCRITO Y CON PRUEBAS EN MANO, AHORA ESA NEGLIGENCIA NOS HA COSTADO MILES DE VIDAS Y MILES DE MILLONES DE DÓLARES EN PÉRDIDAS MATERIALES.
Lo que leerás a continuación será una sistesis sobre una evaluación Geológica, sísmica y estructural que realizó un equipo japonés altamente especializado entre el año 2003 y 2005, después de la primera tragedia de Vargas en 1999, y que fue financiado por el gobierno Japonés a través de su Agencia de Cooperación Internacional (JICA).
Esta agencia nos envió un equipo Top Tier de ingenieros y sismólogos que con colaboración de FUNVISIS, analizaron detalladamente la vulnerabilidad de la capital frente a un gran sismo:
1️⃣- Confirmaron que el subsuelo de Vargas y parte de Caracas funciona como un "amplificador" de las ondas sísmicas, lo que multiplica el poder destructivo de un terremoto (Efecto de Sitio).
2️⃣- Proyectaron que un terremoto de gran magnitud destruiría total o parcialmente estructuras en partes de Caracas y Vargas debido a la mala calidad de construcción y los deslizamientos de tierra. Y, que los centros de rescate no resistirían el impacto, quedando inoperativos justo cuando más se necesitaran.
3️⃣- Los japoneses le dijeron a Chávez que si ocurría un sismo similar al de 1967, en las condiciones actuales los cálculos en simulaciones arrojaban más de 10,000 muertes inmediatas, pero si se repetía un sismo similar al de 1812 estarían hablando de más de 20.000 víctimas fatales, sin embargo, tomando las medidas apropiadas las cifras bajarían a máximo 2.300. Le dieron todos las acciones que debían seguir, ya que vieron que había un crecimiento en el sector construcción totalmente desordenado y sin las supervisión adecuada, además déficiente y que muchos proyectos no cumplían con las exigencias mínimas, incluyendo proyectos gubernamentales que él mismo estaba aprobando y auspiciando.
4️⃣- Los japoneses le dijeron a Chávez que el problema en Caracas y Vargas, no era si iba a temblar, sino cuándo. Eso fue en el año 2005 cuando le entregaron el informe final, una copia directa a él y otra a la alcaldía de Caracas. Las japonesas le dijeron que debía realizar un Plan Nacional para la Prevención y Mitigación del Riesgo de Desastre de manera inmediata, se pusieron a la orden para ayudar también financiados por el gobierno Japonés, pero Chávez se negó y molestó porque le dijeron en su cara que estaba haciendo todo mal y engavetó el estudio.
Si quieren leer este estudio completo, en el próximo post más bajo dejo los links: 👇
🇻🇪⚠️🏠El autor de esta cobardía se llama Régulo La Cruz, alcalde del municipio Santos Michelena. En ejercicio de su cargo, irrumpió en la casa de la madre de Ivor Barrios, coordinador de @VenteVenezuela en Las Tejerías, sin contar con orden judicial alguna. Entró al domicilio como si tuviera derecho a violar la privacidad de una familia opositora, actuando con la prepotencia de quien se siente protegido por el poder.
Régulo La Cruz es un militante ideológico formado por el chavismo más duro. Fue entrenado en Cuba, donde cursó estudios de ideología en dos etapas. Pasó por el Frente Francisco de Miranda, una de las estructuras creadas por Hugo Chávez para formar y colocar militantes leales dentro del Estado. Posteriormente ocupó cargos en Fundacomunal, las comunas y otras instancias del aparato chavista en Aragua.
Régulo La Cruz representa exactamente lo que es el chavismo en su expresión más pura: el uso arbitrario del poder del Estado para intimidar, acosar y violar derechos de quienes piensan distinto. No es un servidor público. Es un militante ideológico entrenado para defender el régimen por encima de la ley y de la dignidad de los venezolanos. El mundo debe conocer quién es y qué representa. ¡A todos los denunciaremos!
🚨🚨"Las estatinas son uno de los fármacos más peligrosos que existen"...
"Tienes que saber más que tu médico porque los médicos están mal formados"...
"El mayor mito es que existe una relación entre el colesterol alto y las enfermedades cardíacas; eso no existe"...
"No existe absolutamente ninguna evidencia que demuestre que el colesterol dietético cause enfermedades cardiovasculares"...
Dra. Cate Shanahan, MD
• Las estatinas causan deficiencia de CoQ10, lo que provoca dolor muscular y disfunción mitocondrial.
• Inhiben el hemo A, componente vital de la cadena de transporte de electrones para la energía.
• Detienen el dolicol, molécula crucial en la glicosilación de proteínas en el cerebro... su deficiencia conduce a Parkinson y otros trastornos cerebrales.
• Causan daño al hígado y al páncreas, que lleva a resistencia a la insulina y a diabetes tipo 2.
• Atraviesan la barrera hematoencefálica e inhiben la enzima que produce colesterol, lo que puede provocar demencia y Alzheimer.
🚨🚨 Afecciones crónicas causadas por estatinas para reducir el colesterol:
Dolor muscular
Desgarro muscular
Debilidad
Neuropatía
Insuficiencia cardiaca
Mareo/Vértigo
Deterioro cognitivo
Demencia
Enfermedad de Alzheimer
Cáncer
Pancreatitis
Daño hepático
Diabetes
Depresión
Enfermedad de Parkinson
ELA (Enfermedad de Lou Gehrig)
Deficiencia hormonal
Daño cerebral
Esclerosis múltiple.
𝐄𝐥 𝐌𝐨𝐧𝐬����𝐫𝐮𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐍𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐂𝐫𝐞𝐚𝐦𝐨𝐬 — Y cómo lo estamos matando
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Toda historia de monstruos comienza igual: con algo pequeño, con algo que parecía inofensivo, con algo que prometía protegernos. Y nosotros, como el campesino de la fábula que encontró la serpiente medio muerta en la nieve, la recogimos, la calentamos contra nuestro pecho, la alimentamos con nuestra propia sangre.
"𝑬𝒍 𝒇𝒂𝒔𝒄𝒊𝒔𝒎𝒐 𝒏𝒐 𝒍𝒍𝒆𝒈𝒂 𝒂𝒏𝒖𝒏𝒄𝒊á𝒏𝒅𝒐𝒔𝒆 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒇𝒂𝒔𝒄𝒊𝒔𝒎𝒐. 𝑳𝒍𝒆𝒈𝒂 𝒑𝒓𝒐𝒎𝒆𝒕𝒊𝒆𝒏𝒅𝒐 𝒑𝒂𝒏, 𝒋𝒖𝒔𝒕𝒊𝒄𝒊𝒂 𝒚 𝒑𝒂𝒕𝒓𝒊𝒂."
Hugo Chávez llegó con boina roja y verbo encendido. Llegó con el discurso del pobre contra el rico, del pueblo contra la oligarquía, de David contra Goliat. Y Venezuela, herida por décadas de corrupción puntofijista, lo abrazó. Le abrió las puertas de Miraflores. Le entregó el petróleo. Le confió sus hijos.
Los romanos tenían un concepto que hoy resulta profético: panem et circenses, pan y circo. El César que mantenía al pueblo entretenido y saciado era intocable. Chávez lo entendió perfectamente. Las misiones, las cadenas interminables, los petrodólares distribuidos como lluvia de verano. Hambre cero. Casa cero. Educación cero. Todo cero, excepto el poder, que era infinito.
El error que cometimos y hay que tener la honestidad de decirlo, fue creer que una democracia se sostiene sola. Que las instituciones resisten por inercia. Que el voto emitido una vez garantiza la libertad para siempre. Nos equivocamos. Las democracias mueren cuando sus ciudadanos las dan por descontadas, como advirtió el politólogo Steven Levitsky al estudiar su lenta erosión en el mundo.
Y mientras discutíamos, mientras nos fragmentábamos en mil partidos y mil egos, el monstruo creció. Devoró el Tribunal Supremo. Devoró la Asamblea. Devoró las Fuerzas Armadas. Devoró la prensa. Y cuando quisimos reaccionar, ya llevaba treinta años creciendo y tenía colmillos que llegaban hasta La Habana y Moscú.
Para entonces, ya no era una promesa incumplida. Era una criatura instalada en la sala de máquinas del país.
Thomas Hobbes imaginó al Leviatán como un monstruo necesario: el Estado absoluto que protege al hombre de su propia barbarie. Lo que Hobbes nunca imaginó fue que el monstruo podría volverse contra quienes lo crearon. El chavismo-madurismo mutó de promesa populista a narco-Estado con una velocidad que dejó atónitos incluso a sus propios creadores.
Hoy el régimen es un organismo de múltiples cabezas. Una se llama corrupción. Otra, narcotráfico. Otra, represión. Otra, impunidad. Como la Hidra de Lerna que enfrentó Hércules, cada vez que se corta una cabeza, aparecen dos más. Pero Hércules tenía un secreto: sabía que había que cauterizar el cuello antes de que regenerara. Y ese secreto se llama resistencia organizada, constante, sin concesiones.
𝑬𝒍 𝒗𝒆𝒏𝒆𝒛𝒐𝒍𝒂𝒏𝒐 𝒅𝒆 𝒃𝒊𝒆𝒏 𝒂𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒊ó 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒂𝒓𝒅𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒈𝒆𝒏𝒆𝒓𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒆𝒏 𝒂𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒍𝒂𝒄𝒐𝒔 𝒃𝒂𝒋𝒐 𝒆𝒍 𝒄𝒐𝒎𝒖𝒏𝒊𝒔𝒎𝒐, 𝒍𝒐𝒔 𝒄𝒉𝒆𝒄𝒐𝒔 𝒃𝒂𝒋𝒐 𝒍𝒂 𝒐𝒄𝒖𝒑𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒔𝒐𝒗𝒊é𝒕𝒊𝒄𝒂, 𝒍𝒐𝒔 𝒄𝒐𝒓𝒆𝒂𝒏𝒐𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒖𝒓 𝒃𝒂𝒋𝒐 𝒍𝒂 𝒅𝒊𝒄𝒕𝒂𝒅𝒖𝒓𝒂 𝒎𝒊𝒍𝒊𝒕𝒂𝒓: 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒂 𝒍𝒊𝒃𝒆𝒓𝒕𝒂𝒅 𝒏𝒐 𝒔𝒆 𝒎𝒆𝒏𝒅𝒊���𝒂. 𝑺𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒔𝒕𝒓𝒖𝒚𝒆. 𝑺𝒆 𝒅𝒆𝒇𝒊𝒆𝒏𝒅𝒆. 𝑺𝒆 𝒔𝒂𝒏𝒈𝒓𝒂 𝒑𝒐𝒓 𝒆𝒍𝒍𝒂.
Y aquí comienza la otra historia. La historia que no se cuenta suficientemente.
Hay un Venezuela que madrugó el 28 de julio de 2024 y fue a votar. Que hizo colas de horas bajo el sol de Barinas, de Maracaibo, de Petare. Que sacó las actas, las fotografió, las contó una por una con las manos temblando de emoción y de miedo al mismo tiempo. Más de siete millones de votos para Edmundo González Urrutia. Un número que el régimen no pudo esconder aunque lo intentó con toda su maquinaria de mentiras.
Y detrás de cada voto, hay una figura que cambió la historia de Venezuela para siempre.
María Corina Machado no es solo una líder política. Es un arquetipo. Es la encarnación de lo que los griegos llamaban areté: la excelencia del alma manifestada en acción. Perseguida, inhabilitada, amenazada, desaparecida temporalmente por los esbirros del régimen, María Corina se levantó cada vez. Caminó a pie por los pueblos del interior cuando le quitaron el transporte. Habló desde garajes y desde casas prestadas cuando le cerraron los auditorios. Y convirtió la persecución en palanca y el miedo ajeno en coraje propio.
Eso no se fabrica. Eso se forja.
Hay liderazgos que administran circunstancias. Y hay otros que las rompen.
Los imperios no caen en un día. Cayó Roma durante siglos. Cayó la URSS durante décadas. Pero en ambos casos, hay un momento exacto en que el monstruo deja de crecer y comienza a pudrirse por dentro. Ese momento, para el chavismo, fue el 28 de julio de 2024.
Porque el régimen ganó el fraude, pero perdió algo que no tiene precio y no tiene remedio: la narrativa. Hoy el poder lo ejerce Delcy Rodríguez, quien nadie eligió, desde un palacio que no le pertenece, sobre un pueblo que no la reconoce. El monstruo sigue de pie, sí. Pero ya no tiene rostro legítimo que mostrarle al mundo. Y los carroñeros que lo sostenían comienzan a alejarse del olor a cadáver.
La historia conoce este patrón. Ceaucescu pensó que el poder le duraría para siempre, hasta que la multitud que antes lo aplaudía lo abucheó en Bucarest y terminó frente a un pelotón de fusilamiento en Navidad. Pinochet creyó que era eterno, hasta que un plebiscito que él mismo convocó lo derrotó. Los monstruos no son inmortales. Solo parecen serlo desde adentro del miedo.
Hoy · 29 de mayo de 2026 · Ciudad de Panamá
Con la misma solemnidad con que se firman los tratados que cambian la historia, María Corina Machado, Edmundo González Urrutia, la Plataforma Unitaria Democrática y la Alianza Con Venezuela pusieron su firma en el llamado Manifiesto de Panamá.
Un documento que no es solo papel. Es la arquitectura de la libertad que viene.
El Manifiesto proclama que Venezuela vive la hora decisiva de su historia republicana. Reivindica el mandato del 28 de julio. Propone una negociación política firme y responsable con el régimen para lograr elecciones libres bajo observación internacional. Exige la liberación de los presos políticos, el retorno de los exiliados, el desmantelamiento del aparato represivo y de los grupos armados ilegales. Y convoca a ciudadanos, partidos, gremios, sindicatos, iglesias y universidades, dentro y fuera del país, a construir juntos un Gran Acuerdo Nacional.
Aquí está la clave que cambia todo: la oposición venezolana llegó unida a Panamá. No fragmentada. No dividida por egos ni por cálculos electorales mezquinos. Llegó con una sola voz, un solo documento, un solo horizonte. Y esa unidad, esa unidad que el régimen siempre apostó a destruir, es precisamente la estaca que le están clavando al corazón del monstruo.
"𝑳𝒂 𝒕𝒓𝒂𝒏𝒔𝒊𝒄𝒊ó𝒏 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒄𝒓á𝒕𝒊𝒄𝒂 𝒏𝒐𝒔 𝒆𝒙𝒊𝒈𝒆 𝒖𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒚 𝒗𝒊𝒔𝒊ó𝒏 𝒅𝒆 𝑬𝒔𝒕𝒂𝒅𝒐." — 𝑴𝒂𝒏𝒊𝒇𝒊𝒆𝒔𝒕𝒐 𝒅𝒆 𝑷𝒂𝒏𝒂𝒎á, 29 𝒅𝒆 𝒎𝒂𝒚𝒐 𝒅𝒆 2026
No es casualidad que el Manifiesto respalde el Plan de Tres Fases propuesto por Washington. El ajedrez internacional se mueve. Las piezas se alinean. Y el régimen, que durante años jugó a dividir para reinar, se encuentra hoy ante algo que no sabe cómo enfrentar: venezolanos que hablan con una sola voz, desde adentro y desde afuera, con el mundo escuchando.
Por eso Panamá importa: porque no fue una fotografía más. Fue una escena de alineación.
Este no es un artículo de esperanza ciega. Es un artículo de esperanza fundada en evidencia.
Venezuela tiene hoy una oposición unida como nunca antes en su historia. Tiene un Presidente electo, Edmundo González Urrutia, reconocido por más de cincuenta países y legitimado por millones de actas que el régimen no pudo destruir. Tiene a María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz, viva, libre y más poderosa políticamente que cualquier figura opositora en décadas. Tiene un Manifiesto firmado hoy mismo que traza la ruta concreta, ordenada y efectiva hacia la libertad. Tiene una diáspora de más de ocho millones de venezolanos en el mundo que presionan, que votan con el bolsillo, que no olvidan y no perdonan.
Y sobre todo: tiene a los venezolanos de bien que se quedaron. Los que aguantaron el hambre y el apagón y la hiperinflación y la represión y los colectivos y la humillación. Los que testificaron en las mesas. Los que guardaron las actas en sus teléfonos. Los que dijeron no cuando era más fácil y más seguro decir sí.
Ellos son los verdaderos héroes de esta historia. Sin nombre en los titulares. Con cicatrices en el alma. Pero de pie.
El monstruo que alimentamos está muriendo. Y el Manifiesto de Panamá es, hoy, su sentencia de muerte firmada por el pueblo que nunca se rindió.
"𝑳𝒐𝒔 𝒎𝒐𝒏𝒔𝒕𝒓𝒖𝒐𝒔 𝒏𝒐 𝒔𝒐𝒃𝒓𝒆𝒗𝒊𝒗𝒆𝒏 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒖𝒆𝒃𝒍𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒄𝒊𝒅𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒋𝒂𝒓 𝒅𝒆 𝒕𝒆𝒎𝒆𝒓𝒍𝒆𝒔. 𝑽𝒆𝒏𝒆𝒛𝒖𝒆𝒍𝒂 𝒅𝒆𝒄𝒊���𝒊ó. 𝒀 𝒍𝒐 𝒇𝒊𝒓𝒎ó."
Para compartir. Para recordar. Para los que resisten. · 29.05.2026
Muchísimas gracias @akaciaka, me llega profundo tu comentario. No soy periodista, lo aclaro cada vez que puedo. La comunicación me apasiona, y soy simplemente una venezolana que adora su país y que encontró en la escritura la manera de procesar el dolor, la rabia y la esperanza. Escribir es para mí un acto de amor y de resistencia. Si mis palabras resuenan en ti, cada minuto dedicado a este texto tuvo sentido🫂
¿Cómo es la cosa? Mientras unos dicen que Granko Arteaga estaba preso o "enconchado", la realidad es que anda de lo más campante. Ayer apareció en Guanta, nada más y nada menos que al lado de Delcy Rodríguez. Las imágenes no mienten: ni escondido ni tras las rejas, el hombre de la DGCIM sigue activo y en primera línea. ¿A quién quieren engañar?
#Venezuela #Guanta #DGCIM