Recordatorio: el que quiere estar contigo, ordena su vida para poder estar contigo. Ya que la persona correcta no viene preparada sino dispuesta. Todo lo demás son excusas.
La felicidad está mal entendida. Nos la venden como un éxtasis constante, cuando en realidad casi siempre es calma, es la ausencia de urgencias, un domingo por la tarde sin nada que resolver.