Cuando un hombre realmente quiere estar contigo, no tienes que perseguir conversaciones, planes ni atención. Su interés se nota sin tener que investigarlo.
Sé lo difícil que es conocerme, por lo fría, cortante y reservada que soy, pero admiro a quien se queda y se esfuerza por sacar ese lado tierno, gracioso, vulnerable y lindo que realmente hay en mí.