“Lo manejaste muy bien”. No, no lo hice. Enloquecí, perdí mi chispa, lloré en silencio; me rompí a solas y llevé una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.
qué maravilla romper vínculo con alguien y no encontrarte a esa persona nunca más ni de casualidad, ni siquiera estando en el mismo lugar. El universo es tan sabio que selecciona quién nunca más merece estar en tu camino, escúchenlo