Quiero casarme con un hombre que sea sincero y vulnerable conmigo. Un hombre que me diga cuánto me ama y me señale mis errores con un tono dulce, que nunca invalide mis sentimientos, que admita sus errores y que haga todo lo posible para verme feliz.
Febrero se despide como siempre… cortito en el calendario, pero intenso en el pecho. Se va llevándose promesas a medias, noches largas y algún que otro golpe de realidad… pero también deja cicatrices que ya no duelen tanto y una versión de nosotros un poquito más valiente.
me di cuenta de lo estúpida que me vi cuando él pudo pasar todo el día sin hablarme, mientras yo revisaba mi teléfono cada dos minutos para ver si me había escrito