Nos dijeron que Abelardo de la Espriella había moderado su discurso, que respetaría la oposición y la libertad de expresión. Sin embargo, sus influencers ya están promoviendo campañas de reportes masivos para intentar cerrar nuestras cuentas en redes sociales.
La democracia no consiste en perseguir a la oposición ni en intimidar a quienes ejercen su derecho a opinar. ¿Así era que iban a respetar la oposición política?