Te extraño de una manera que ya no me atrevo a decir en voz alta, porque la gente se cansa de escuchar el mismo nombre y yo me canso de sentir la misma falta.
No quiero contarle a nadie lo que me duele, lo que me lastima. Ahora, prefiero guardármelo, vivirlo a mi ritmo y en silencio, porque no todo el mundo entiende, y no todo el mundo necesita saber.