Y por último y no menos importante...
Nunca, pero NUNCA EN LA VIDA, le vuelvan a creer a Sergio Fajardo para tomar decisiones importantes.
Y espero que Bogotá recuerde claramente lo que hizo Juan Daniel Oviedo.
si hubiera ganado cepeda hoy estaríamos leyendo gente hablando de lo que hay que exigirle y de lo que se espera de él. ganó abelardo y sus seguidores no han hecho sino enorgullecerse de nuestra legítima tristeza. para ellos esto era una pelea de internet y ningún proyecto de nada
Que no se equivoquen, Abelardo no ganó porque fuese un gran candidato, un político envidiable o un intelectual con propuestas viables, ganó el voto castigo, el voto odio, el voto segregación. El voto de ese ciudadano que única y exclusivamente vela por los intereses individuales.
¿Saben quiénes son los verdaderos firmes por la patria? Los que viajaron horas a pie, a caballo, en camión o lancha, para llegar a votar por la ilusión de una patria en la que cupieran todos.
No esos que hablan detrás de un cristal blindado, y que desprecian a sus compatriotas.
¿Ustedes ya lloraron hoy por lo mucho que aman a Colombia y por el pánico terrible que tienen de que llegue un monstruo disfrazado de tigre a dañarla? Porque yo si.
Por eso siempre tendré el corazón a la izquierda y la sangre roja, y con todo el amor voté por la paz y la vida.
La próxima primera dama puede ser una mujer que ha dedicado su vida a la defensa de Derechos Humanos en Colombia o una que dice que no le importa lo que pase acá porque tiene su vida resuelta en Italia.
Me parece tan ridículo que uno tenga que convencer a la gente para que no ponga a un man como Abelardo a ser presidente. Se supone que eso sería lógico para todos.
Hay gente que aplaude lo que James Rodríguez le hizo a Antonella, una niña a la que le gusta mucho el fútbol y que le pidió una foto con ilusión y admiración.
Este país está podrido, a la gente la moviliza el odio, algo que la campaña de Abelardo ha sabido aprovechar muy bien.