nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento
Llegas a la vida sin nada. Te la pasas entera persiguiendo todo y aun así te vas sin nada de ella. Por ello, asegúrate siempre de que tu alma gane más que tus manos.