a las mujeres les encantan los hombres que comunican sus sentimientos. La verdadera masculinidad no es indiferente ni fría. No hay nada más atractivo que un hombre masculino capaz de expresar sus emociones y ser vulnerable con una mujer que lo adora
Yo no envidio a nadie, tengo un hogar al que siempre puedo volver, unos papás y una familia que nunca me ha dejado sola, y que si voy perdiendo me hacen ganar.