VIH y VHC comparten vías de transmisión.
El programa #DejaTuHuella recomienda solicitar ambas serologías de forma simultánea.
Una sola analítica, dos diagnósticos posibles.
👉 #PideLasDosSerologías
¡Felicidades a todos los Técnicos en Emergencias Sanitarias! Y gracias por vuestro esfuerzo y trabajo diario 🚑 #TES
18 años del RD 1397/2007 🎂
#TES18años#DiaNacionalTES
https://t.co/F8DXt9hiqh
El 20 de octubre, día Nacional de la Prueba del VIH, recordemos una cifra clave: el 28,4% de las oportunidades de diagnóstico perdidas se producen en los #SUH. Pide una serología.
#DejaTuHuella#VIH#PruebaDelVIH
🩸 Los #SUH son una nueva oportunidad para detectar VHC en aquellas poblaciones que frecuentemente contactan con el sistema sanitario desde urgencias.
👉 Pide la doble serología VIH/VHC.
#VHC#DejaTuHuella#Urgencias#DiagnósticoPrecoz
Imprescindible avanzar en la #especialidadEUE.
👉La mejor garantía de seguridad y calidad para el paciente es una formación homogénea y estructurada en equipos multiprofesionales en un entorno tan complejo como #Urgencias y #Emergencias donde nuestra enfermería es clave
💙♥️
#Formación | 🔊 ¿Lo sabías? España es el único país de Europa que todavía no ha creado la especialidad MIR de #EnfermedadesInfecciosas
➡️ Una situación paradójica si se considera que nuestro país se sitúa entre los cinco primeros países europeos y los diez primeros del mundo en #publicaciones científicas en este ámbito
Más información 👇
https://t.co/RCsV9IKXQF
#CONCEPTOS2025
Este año mismo formato en ciudad diferente, en Burgos.
¡Anímate y ven a disfrutar de conocimientos!
📌 19-21 noviembre
https://t.co/CmQi2EjscS
🚨Las consultas de pacientes por problemas derivados del Chemsex se realizan mayoritariamente en los SUH y no en otros puntos de la red asistencial. Debemos estar especialmente vigilantes a este tipo de pacientes. 👉 Pide una serología ante señales compatibles. #VIH
Por qué NO receto antibióticos.
Spoiler: no es por hacerme el interesante.
La escena es casi universal: un paciente entra por la puerta con cara de gripe, estornuda dos veces, y antes siquiera de que termine de sentarse ya está esperando que le recete algo. Algo fuerte. Algo “que lo cure”.
La consulta médica, en España, no acaba cuando termina la explicación. Acaba cuando entregas una receta. Nos hemos acostumbrado (mal) a que el final del ritual médico sea la emisión de la receta. No sabemos hacer que el paciente se vaya de otra manera. Y eso es un problema.
Cuesta dinero en impuestos, daña la salud pública y convierte al médico en un expendedor con bata. Pero, aún así, es más barato recetar que disponer del tiempo y los recursos que cada paciente realmente necesita.
Sin embargo, los medicamentos no son caramelos. Hay medicamentos especialmente sensibles, que deberían estar bajo custodia médica severa: los antibióticos.
Ya bastante tenemos con ser uno de los países del mundo que más benzodiacepinas receta como para seguir regalando amoxicilina o azitromicina por catarros.
Vamos con lo básico. La mayoría de infecciones respiratorias son víricas. Es decir:
- Se curan solas.
- Solo se pueden tratar los síntomas.
- No, los antibióticos no “ayudan un poco”.
- No, no te acortan la enfermedad.
- No, no impiden que “te baje a los bronquios”. Estamos hablando de un resfriado, no de un ascensor.
Lo único que se puede hacer es tratar los síntomas: fiebre, dolor, malestar. Lo que decía tu abuela: líquidos, cama, manta, ducha tibia y paciencia. El resfriado común dura entre 3 y 7 días. Con antibiótico, sin antibiótico, con Reiki o con oración. Igual.
Cuando el buscador de antibióticos detecta que das demasiadas explicaciones, su radar se activa:
- “No me va a recetar un antibiótico, ¿verdad?”
- “No. Llevo 20 minutos explicándole por qué.”
- ”Es que a mí me va bien. Con antibiótico se me pasa en tres días”.
- “Claro, como a todos. Porque dura tres días.”
- “Pues mi otro médico siempre me lo receta.”
Y ahí… ahí es donde me muerdo la lengua para no contestar:
“Porque en el tiempo que yo estoy con usted, él ha visto doce pacientes.”
Tres razones por las que no te receto antibióticos:
1) Porque crean resistencias.
Los antibióticos no solo matan bacterias malas. Matan también a las buenas. Las que viven en tu piel, tu boca, tu colon… Las supervivientes son las más resistentes. La próxima vez que tengas una infección de verdad, es posible que el antibiótico ya no funcione.
2) Porque tus bacterias son nuestras bacterias.
Tus hijos, tu pareja, tu madre, tus compañeros de trabajo… comparten contigo su flora. Las bacterias resistentes no se quedan contigo. Las propagas. Y cuando ellos sí necesiten un antibiótico, puede que ya no sirva. Y será culpa tuya.
3) Porque tienen efectos secundarios.
Diarrea, náuseas, vómitos. Puede que a ti no te importe estar un poco flojo. Pero un anciano, una persona con poco apetito, alguien frágil… puede acabar hospitalizado por un antibiótico que no necesitaba.
4) Porque no te van a curar.
Cada año aparecen nuevas bacterias resistentes. Vamos perdiendo terreno. Desarrollamos antibióticos más despacio de lo que las bacterias se hacen resistentes. Perdemos la batalla, y no es una metáfora: estamos desarmándonos como especie por el capricho de que una tos se cure “más rápido”.
Así que no. No te voy a recetar un antibiótico.
Estar enfermo es una faena. Te duele la cabeza, tienes fiebre, mocos, tos… Lo sé.
Pero no hay atajos. No hay píldora mágica para los virus. Solo cuidados sintomáticos y paciencia. Lo que diría tu abuela.
Y si a los 3-5 días todo sigue igual, o empeora, entonces hablamos.
Hasta entonces, no me pidas un antibiótico. No soy un dispensario. Soy médico.
Los trabajadores de la sanidad pública somos un poco como la orquesta del Titanic. Seguimos tocando a pesar de que el barco se hunde.
Y el barco lleva hundiéndose desde hace años, por cierto.
La resistencia a los antimicrobianos es una amenaza global.
Iniciamos la tramitación del Real Decreto que refuerza la estructura del @PRANgob para reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencias en salud humana, sanidad animal y medioambiente.