Burlarse de los blancos se puede. De los negros es racismo.
Burlarse de los hombres se puede. De las mujeres es misoginia.
Burlarse de los hetero se puede. De los gays es homofobia.
Burlarse de la derecha se puede. De la izquierda es facismo.
Burlarse de la mayoría se puede, de la minoría es discurso de odio.
“Ícaro se rió mientras caía, porque sabía que había tocado el sol. No estaba triste porque sabía que la caída significaba que había volado más alto que nadie. Otros vivieron seguros en la tierra, pero nunca sabrían lo que se siente llegar tan alto”
Lo mejor que leí hoy, si quieren con el príncipe de la concha de su hermana, quédense.
Yo con Ney voy hasta el fin de mis días, lo amo y lo voy a amar siempre porque es el que más me emocionó, lo último que quedó de esos Brasil que tanto nos contaron, el último brasileño que transmitió y al que todos querían parecerse.
Neymar nunca tuvo una selección que lo
potencie y si en algún momento pusimos candidata a Brasil fue exclusivamente por la presencia de este genio irrepetible. Nunca llegó en condiciones a una copa del mundo sacando a Brasil 2014, donde sufrió una de las mayores lesiones de su vida, en 2018-2022 y 2026 llegó sumamente condicionado por sus lesiones.
A Ney critíquenle aquello que tengan ganas, pero que no quiso más y que su carrera es un fracaso sólo refleja sus posturas y pre conceptos sumamente vagos sin fundamento real.
A muchísimos de nosotros nos gusta el fútbol porque nos enamoramos de la pelota cuando éramos chicos, Neymar fue uno de los mayores genios JUGANDO a la pelota. Orgulloso de haber disfrutado toda tu carrera, genio. Ojalá disfrute de su vida y de su familia.
Desde que empecé a ver futbol, me enamoré de la selección de Brasil. Mi jugador favorito era Kaka, y recuerdo cuando mi primo dice “mira como juega el 11” y era Neymar. Desde el momento en que tocó el balón supe que sería mi nuevo jugador preferido. Gracias por todo @neymarjr ❤️
Mmm 🤨
Aclaremos varias cosas, porque ya he recibido algunos comentarios que, aunque salen desde la inocencia desconocen MUCHOS aspectos de la realidad científica.
NUNCA se ha registrado un fenómeno de El Niño que elimine o limite al 100% las lluvias en el Caribe. Esto no ha ocurrido y la razón es sencilla: nuestra región está influenciada por otros grandes sistemas atmosféricos como la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y el tránsito de Ondas Tropicales, que continúan generando condiciones favorables para la lluvia.
Lo que hace El Niño es modificar los patrones de circulación atmosférica, reduciendo en promedio las precipitaciones y aumentando la probabilidad de periodos secos, pero no significa que “se acaben las lluvias”. Además, otros fenómenos como la Oscilación Madden-Julian (MJO) pueden favorecer o inhibir la actividad lluviosa en nuestra región.
Es importante entender que el clima no depende únicamente de El Niño o La Niña. Existe una combinación de fenómenos oceánicos y atmosféricos que determinan cuándo llueve más o cuándo las condiciones se vuelven más secas.
Actualmente, El Niño está en proceso de desarrollo. Su etapa de mayor intensidad o maduración suele presentarse entre noviembre y marzo, coincidiendo con la temporada más seca del Caribe, lo que puede aumentar las temperaturas, favorecer déficits de lluvia más marcados y generar impactos importantes en sectores como la agricultura, los recursos hídricos y los ecosistemas, aumentando también el riesgo de incendios forestales.
¿Qué esperamos para los próximos meses?
Un escenario con lluvias por debajo de lo normal en promedio. Recordemos lo ocurrido en mayo: en varias zonas del Caribe, como Barranquilla, se presentaron acumulados muy bajos de lluvia pese a ser un mes que normalmente destaca por una mayor actividad de precipitaciones.
Ese tipo de comportamiento es una de las señales que puede observarse durante la influencia de El Niño: menos lluvias durante los periodos húmedos y temperaturas más elevadas. El problema se intensifica cuando llega la temporada seca, porque los bajos acumulados de lluvia previos no permiten una recuperación adecuada de ríos, embalses y cuerpos de agua, aumentando la vulnerabilidad ante la sequía.
El Niño no significa ausencia total de lluvia. Significa un cambio en el equilibrio climático que puede traer periodos más secos y condiciones más extremas.