La pareja influye mucho en la vida. Por eso hay que estar con alguien que te impulse a estar mejor en lo físico y en lo mental, a crecer en lo personal, académico y en lo laboral, que sea tu equipo no tu estrés.
A los 30s ya no somos el primer amor; con suerte, podemos ser el segundo. A los 30s nadie se muere por nadie, porque ya hemos muerto por alguien antes. No nos entregamos al amor por completo y sin miedo, porque ya sabemos qué pasa después. A los 30s el amor ya no es más una idea