Algún día habrá que abrir el melón de que la mayoría de las empresas que están pasando viviendas a apartamentos turísticos en el centro de Sevilla tienen sede en Madrid. Y sus causas y consecuencias.
Con esto de que ha aparecido primero precio de renovación de abono y precio de renovación de 5€ del SB cuando supuestamente te lo regalan por asistir al 80% de los partidos y luego han actualizado y aglutinado las dos cantidades. Al final la pregunta inevitable que surge es: ¿Nos han estado cobrando por algo que decían que nos regalaban todas estas temporadas atrás? 🤔
¿Que la restauración del mural Verbo América no llega a tiempo para la foto de Puerta Barqueta? No pasa nada, el @Ayto_Sevilla lo soluciona con unas lonas y aquí no ha pasado nada. Tapando las vergüenzas (literalmente) para la inauguración.
🔴 #ÚLTIMAHORA | El Congreso debate la propuesta para prohibir la compra de viviendas por "personas jurídicas, empresas y fondos buitre".
La iniciativa plantea derogar la ley de las socimis para aplicar a estos fondos una fiscalidad superior a la de las familias por su vivienda habitual.
He localizado un chat que tenía archivado que usaba para enviarme pisos para alquilar en 2021. Todos de 1 habitación y en el centro de Sevilla:
🥲 Calle Feria, 500€
🥲 San Vicente, 470€
🥲 Calle Peral, 525€
🥲 Calle Jerónimo Hernández, 600€
Decenas de sionistas se reunieron frente a la sede del NYT para pedir la cabeza de Nicholas Kristof por su reportaje sobre las violaciones que soldados israelíes perpetran en masa; algo reconocido por ellos mismos.
Matan a los periodistas, y cuando no pueden tratan de hundirlos.
#Sevilla la ciudad en la que esta prohibido edificar en altura, pero por contra es el "reino" de los remontes con el beneplácito, vista gorda de Gerencia Urbanismo @Ayto_Sevilla@jlsanzalcalde@jdelarosa100
☑️EL DERECHO A SEVILLA
Vender una ciudad no tiene perdón. Y lo que está ocurriendo en Sevilla no es una deriva accidental ni un efecto colateral del turismo: es una decisión política sostenida en el tiempo, hoy llevada a su máxima expresión por una continuidad de gobiernos que han convertido la ciudad en un activo económico antes que en un espacio de vida.
Hace años lo advertimos. Éramos pocos, dispersos, desde colectivos vecinales, plataformas ciudadanas, voces académicas y militantes urbanos. Entonces se nos decía exagerados, alarmistas, incluso enemigos de la ciudad. Pero lo que denunciábamos no era una cuestión estética ni una reacción contra los visitantes. Era algo mucho más profundo: la transformación de Sevilla en un objeto de rentabilidad, en una ciudad gestionada desde fuera y para fuera. Hoy la evidencia es imposible de ocultar.
La turistificación no ha sido un fenómeno limitado a la zona monumental. Ha sido una estrategia de expansión constante, silenciosa y eficaz, que ha ido colonizando barrios enteros, desplazando población residente, expulsando vecinos y rompiendo los vínculos sociales que daban sentido a la vida urbana. No es un proceso superficial: es una reconfiguración estructural de la ciudad. La vivienda, convertida en activo especulativo, ha dejado de cumplir su función básica. Acceder a un hogar en Sevilla se ha convertido en un privilegio. Mientras tanto, la presión turística y la proliferación de alojamientos de corta estancia han tensionado el mercado hasta hacerlo inasequible para buena parte de la población local. El resultado es conocido: expulsión silenciosa, envejecimiento forzado de los barrios, pérdida de identidad y comunidad. Donde incluso se engaña al turista con una ciudad falsa y sin pulso.
El sevillano paga sus impuestos, pero el espacio público, por su parte, ha dejado de ser plenamente público. Se fragmenta, se privatiza de forma directa o indirecta, se somete a la lógica del evento permanente. Calles cortadas, plazas y calles ocupadas por veladores, terrazas en expansión, actividades diseñadas para el consumo rápido. La ciudad se reorganiza no para ser vivida, sino para ser consumida. Se nos habla de “turismo de calidad” como si fuera una garantía ética, pero lo que se impone es otra cosa: una economía urbana subordinada al visitante, donde la vida cotidiana del residente se vuelve residual. No es turismo: es una forma de extracción económica del espacio urbano.
Y cuando se denuncia esta situación, se recurre a una estrategia conocida: acusar de “turismofobia” a cualquier crítica. Pero esa etiqueta no es inocente. Funciona como un dispositivo de deslegitimación política, una cortina de humo que intenta ocultar lo esencial: el conflicto entre el derecho a la ciudad y su mercantilización total. Lo que está en juego no es el rechazo al visitante, sino la defensa de la ciudad como espacio habitable. Sevilla no es un decorado, ni un recurso infinito para la inversión, ni un parque temático de consumo global. Es, o debería ser, un tejido de vida cotidiana, de relaciones, de memoria y de futuro compartido.📷Sevilla, plaza de Moravia. 2019.
Moreno Bonilla saca el spot de su canción de campaña.
Entre las imágenes, un plano aéreo de Jerez de los Caballeros (Badajoz). Concretamente, esa es la torre de la Iglesia del Apóstol San Bartolomé.
Esto pasa cuando haces las cosas a golpe de talonario. Qué ridículo.
Rosalía en Sevilla
...lo que podría ser un grandioso espectáculo envuelto masivamente por la gente, parece que va a ser otro evento que privatiza el espacio de todos y encima no permiten ni presenciarlo.
Todo para el pueblo, pero sin el pueblo. En la línea, @Ayto_Sevilla.
Sevillalandia, digo Sevilla, está a punto de ganar otro hotel, perdón, quise decir a punto de perder otro edificio, presa de la codicia, el turismo arrollador y la falta de apoyo total del @jlsanzalcalde.
Sevilla tiene un color especial, pero debe ser el del color de los Euros.
Qué desastre todo. Ni una circunvalación completa, ni la SE-40, ni una red de Metro, ni un tranvía al aeropuerto, ni accesos dignos a la Cartuja... y ahora ni el puente del Centenario. Mira que en Sevilla se hacen pocas cosas. Pues todas se hacen mal.
https://t.co/e6MwGwLieL