La generosidad en nuestro mundo individualista está limitada a quienes pueden regresarte el favor… esto no debe ser así entre aquellos que siguen a Jesús.
“Hubiera yo desmayado, si no hubiera creído que había de ver la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.”
Salmo 27:13 LBLA
Su bondad no es una recompensa, no es un pago, es una promesa, un regalo, es muestra de Su amor. No lo merezco pero lo agradezco.
“En él estaba la vida, y esa vida era la luz de los seres humanos. La Luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad no ha podido contra ella.”
Juan 1:4-5 PDT
“»Si te portas como un tonto, y te crees muy importante y haces planes contra otros, ten presente lo siguiente: Si bates la leche, sacarás mantequilla; si te suenas fuerte la nariz, te sacarás sangre; y si buscas pleitos, pleitos tendrás».”
Proverbios 30:32-33 TLA
Cuando te cuentan un chiste bueno terminas riendo, muy bien, pero cuando te lo cuentan el mismo chiste tres veces ya no tiene el mismo efecto, entonces por qué las cosas malas que nos suceden permanecen mucho más de tres veces y les seguimos poniendo el mismo peso y atención?
Nos encanta escuchar que la historia terminó en un final feliz, pero no siempre ni todo es así y aunque no siempre podemos salir con risa en rostro pero si con un aprendizaje para la vida y esto es una oportunidad al crecimiento.
El éxito no solo se concibe en los resultados, también lo puedes ver en los esfuerzos. Nunca olvidemos los intentos que hemos hecho esto nos ayuda a fortalecernos día a día, tarde que temprano con la ayuda del Señor lo lograremos.
Hay muchas cosas que hacemos todos los días y que se repiten, rutina o hábitos. ¿Cómo sería si lo ordinario lo comenzamos a ver cómo extraordinario? con capacidad de asombro, como niños.
Algo bueno para pensar si queremos comenzar muy bien el año.
La fe es más que imaginar mañanas que aún no han nacido. Es tomar la iniciativa el día de hoy. La fe es dar el primer paso antes de que Dios revele el segundo. By Mark Batterson. Desarrollando Hábitos.
La puerta del corazón humano no tiene la manija por fuera, y solo se puede abrir desde adentro. JESÚS sigue tocando esperando que le abramos. Satanás hará lo propio.
Abramos nuestro corazón al Maestro.