🥹 Cada 1 de junio me acuerdo de nuestro añorado José Antonio Reyes
Su gol al Mallorca, el que nos dio la Liga del Clavo Ardiendo, es uno de los que más pudimos celebrar los madridistas en nuestras vidas
Hoy se cumplen 7 años sin él, pero Reyes es eterno
Hoy se cumplen 10 años de la undécima. La noche que nos dejó joyas como este vídeo.
Como no nos van a odiar, si les hemos jodido la mejor época de su historia.
🗣️ Tchouaméni: "Todo el mundo habla de esta sensación, no van a poder vivirla y no la conocen, escúchalo es algo único."
🗣️ Antonio Rüdiger: "Si hay que correr, CORREMOS, si hay que morir, MORIMOS."
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𝐋𝐨𝐬 𝐀𝐦𝐢𝐬𝐡 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐨𝐧𝐨, 𝐟𝐮𝐢𝐦𝐨𝐬 𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐩𝐢𝐨𝐧𝐨𝐧𝐨𝐬 (𝐋𝐚 𝐝𝐞𝐜𝐞𝐩𝐜𝐢𝐨́𝐧), deja este hermoso pasodoble sobre la vida y la muerte 🗣️
🎭 La chirigota del Peluca, primer premio en 2025, mantiene las ideas reflexivas en sus pasodobles, como sucediera el año pasado
Puedes volver a ver la actuación completa en 👉 https://t.co/nQMG4jKxmV
📲 #36Carnavales
Nos unimos al dolor y a las condolencias tras el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba.
Nuestro apoyo a los familiares de los fallecidos; elevamos nuestras oraciones por ellos.
Que el Stmo. Cristo de las Tres Caídas y Ntra. Sra. de la Esperanza los acojan.
#ACTUALIDAD | La Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana expresa su más profundo pesar por el trágico accidente ferroviario ocurrido hoy en Adamuz (Córdoba).
Nos unimos en oración por el eterno descanso de las víctimas, por el consuelo de sus familiares y seres queridos, y por el pronto restablecimiento de todas las personas heridas.
Que el Santísimo Cristo de las Tres Caídas las acoja en su Gloria y que Nuestra Señora de la Esperanza les conceda fortaleza y consuelo en estos momentos de dolor.
Roguemos una oración por todos ellos.
#EsperanzaDeTriana
Ahora, mientras no para de llover, voy a contaros algo muy personal.
El año pasado, tal día como hoy, un 4 de enero, ya de vuelta a casa con la chaqueta en una mano y el tambor en la otra, se acercó a mí una mujer con una pequeña de unos diez años agarrada de la mano.
-Perdona chico, he salido tarde de trabajar y no hemos llegado a tiempo a ver al Heraldo. Mi niña tiene aquí la carta y le he dicho que, aunque no haya podido echarla en el buzón, los músicos tenéis contacto de primera mano con él, ¿verdad?
Me guiñó un ojo.
-Claro que sí -contesté seguro, devolviendo el guiño-, no tienes por qué preocuparte. Además, voy a contarte un secreto; cada 4 de enero, después de recoger las llaves de la ciudad y dejar a su caballo descansar, el Heraldo Real cena con todos los músicos de la banda, así que voy a tenerlo muy cerca. Yo se la daré.
Lucía llevaba semanas doblando y desdoblando aquella carta.
No era una carta cualquiera. Estaba escrita despacio, con letra grande y temblorosa, como se escriben las cosas importantes cuando aún no se sabe muy bien cómo sujetar el mundo con las manos. Había borrado dos veces su nombre porque no le gustaba cómo le había quedado la “L”, y había vuelto a empezar desde cero, convencida de que el Heraldo Real sabría notar la diferencia.
La carta olía a lápices de colores y a ilusión recién estrenada. Dentro no había grandes regalos: una muñeca que ya no se vendía y que había visto una vez en un escaparate; que su padre llegara antes a casa algunos días; que su madre dejara de llorar en la cocina cuando creía que nadie la veía. Al final, en letras más pequeñas, había añadido: “Prometo portarme bien incluso cuando esté triste”.
Lucía no pareció convencida del todo, pero me entregó la carta sin articular palabra. Su madre me lo agradeció, la pequeña agarró de nuevo su mano y las dos se marcharon caminando bajo las luces que flotaban sobre las calles más bonitas del mundo.
Antes de que desaparecieran de mi vista, pude oír una promesa; “el año que viene llegaremos a tiempo”.
Jamás he sentido mayor responsabilidad, y eso que yo no podía hacer nada. Me limité a apretar la carta de Lucía junto a la palillera y emprender la vuelta a casa.
Guardé aquella carta como un tesoro.
La mañana del 6 de enero, al despertar, solo pude pensar en que ojalá Lucía estuviera siendo feliz abriendo sus regalos.
Hoy, un año después, no están siendo días fáciles. La lluvia ha llegado y parece querer quedarse. Ya nos estropeó el día hace dos años, pero hoy es diferente.
Hoy Lucía debe llegar a tiempo.
No parece que vaya a ser un día fácil. Quizás las partituras y los instrumentos se mojen. Quizás se borre la tinta de las cartas de los más pequeños. Puede que tengamos que engalanarnos con chubasqueros o puede que, por la salud de los nuestros, y aunque no todo el mundo lo entienda, no podamos participar.
Y aún con todo lo anterior, yo buscaré a Lucía en cada esquina, con la carta en la mano y los nervios en su sonrisa.
Ser la música de la Navidad no solo es una responsabilidad. Es un privilegio.
𝐘 𝐧𝐚𝐝𝐢𝐞 𝐧𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐝𝐫𝐚́ 𝐪𝐮𝐢𝐭𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐢𝐥𝐮𝐬𝐢𝐨́𝐧.
Uno de los detalles más bonitos que nos llevamos de nuestro XLV Aniversario hermanos.
Agradecidos por este bello gesto con nuestra música, la del Hijo de la Esperanza. La Roma más Trianera.
#TresCaídasDeTriana | #ToquesDeTriana
La pedíais y ha llegado para quedarse. Así volvió a sonar ‘Ahí Queó’ de Manuel Alejandro González Cruz durante nuestra participación en la Feria Cofrade MARCO.
Disfruta el vídeo completo ya disponible en nuestro canal de YouTube.
🔗: https://t.co/gii7ZvNRok.
#TresCaídasDeTriana | #ToquesDeTriana
‘Llevando a Triana al cielo, transforma sus heridas en pellizco y sentimiento al son de las Tres Caídas’.
De Triana, para Triana. Su flamenco, su música. Desde la Cava al Guadalquivir. Os la debíamos. Hoy vuelve a renacer ‘¡Ahí Queó!’.
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