Una vez mas quedo demostrado que la fiesta esta en un lado solo, y hoy se vio clarito que esta hinchada esta a años luz de las demás, metiendo fiesta color, innovación siempre.
La arenga de Thiago Silva, EMOCIONADO, antes de enfrentar al Inter en el Mundial de Clubes.
Su padre, el tiempo que no vuelve, aprovechar a hacer las cosas hoy y disfrutar el momento.
Ufff, emocionante. ❤️🥹
"Dani Alves"
Porque una vez le tiraron una banana en pleno partido con Barcelona y, en un lugar de enojarse y llorar, se comió la banana entera. La fruta también se comió, brasileños eran los de antes, hoy cada vez son más trolos, la concha de la lora.
El sueño de Luis Suárez de jugar en @fcbarcelona desde el lejano 2005, en nota con @jptaborda74 , pasando por 2008 en nota de @MVitette luego durante su pasaje por Holanda y como tras su paso por Inglaterra se termina concretando.
Una historia de determinación.
@luissuarez9
Sebastián Coates, Mauricio Pereyra y Santiago 'Morro' García en una sola foto.
Dos de ellos volvieron, Morro siempre estarás en nuestros corazones ♾️♥️
😅🇦🇷 Espectacular anécdota de Marcos Rojo, hoy que está de cumpleaños, sobre el regalo que recibió el primer día que entrenó con la Primera de Estudiantes, en entrevista con Ataque Futbolero en 2019:
“Me acuerdo que tenía unas zapatillas de una fábrica en La Plata que hacía cosas truchas, por ejemplo los Botines Puma. Pero no eran Puma, era como la forma… Yo andaba con esas, me las había comprado. Eran las ‘Pluma’, jaja. Jugué en las inferiores, en Quinta con esas y no pasaba nada.
Cuando subí a Primera, con Sensini, me dicen: ‘El lunes buscá la ropa y empezás a entrenar con Primera’. Lo único que hacíamos era correr alrededor de la cancha.
No íbamos a hacer nada con la pelota, entonces iba con las zapatillas negras, que eran horribles. Parecían ortopédicas. Los de Primera se me cagaban de risa. Yo tenía 18 años, no decía ni A, me reía nomás.
Termina el entrenamiento y me voy a bañar al vestuario de inferiores. Fui a buscar mi bolso, mis cosas para irme y devolver la ropa… Cuando voy, me llamó Diego Galván y me dice: ‘Vení guacho, tomá para entrenar’. Me dio unas zapatillas Nike, eran las mejores que había tenido en mi vida. No las quería usar para entrenar, las quería usar para salir”.