¡LÁGRIMAS DE ORGULLO!
Mientras Erling Haaland festejaba su gol con sus compañeros, Alfie Haaland rompía en llanto desde la tribuna.
El orgullo de ver a su hijo devolver a Noruega a unos octavos de final de un Mundial después de 28 años.
Seamos honestos, los mexicanos somos expertos en ilusionarnos, pero esta vez no es el optimismo de siempre.
Es una energía extraña, un presentimiento colectivo de que algo grande está por venir. Se siente en la cancha, en la tribuna y en cada rincón del país.
Hoy tenemos una cita a las 6:30 PM por Azteca Siete.