Tener un hijo es amar con una intensidad que rompe cualquier definición previa de amor.
Porque sí, antes creías haber amado, hasta que tomaste a tu bebé en tus brazos y entendiste que el corazón sí puede salirse del pecho.
No existe nada más maravilloso y adictivo que oler a un hijo cuando es pequeño. Es un olorcito que da calma, que alegra la vida, y que no se compara con nada.
Si puedo darle un consejo a mamás primerizas sería priorizar la rutina. La rutina me ha salvado. Que el bebé/niño pueda predecir lo que viene, le da confianza y seguridad. Mucha constancia y repetición. Al principio cuesta, pero de ahí todo es más fácil.
Nadie te prepara para la felicidad que sientes al escuchar el latido de tu bebé en el vientre. Qué bendición tan grande crear vida y saber que eres hogar de una personita que se está preparando para el mundo🥹