No tiene sentido seguir debatiendo sobre derecho internacional cuando la cuenta oficial del gobierno más poderoso del mundo difunde sus crímenes de guerra en formato de videojuegos. Vivimos la distopía más absurda y abyecta imaginable.
Queridos reyes magos, este año solo quiero que los influencers desaparezcan y que nos libremos de esta lacra social que actúan como si hubieran hecho algo relevante en la vida.
Por favor que se vuelva a admirar a gente que realmente lo merece.