UNA ESTAMPIDA VERGONZOSA
La huida en manada de los representantes de la ONU ante el discurso de Netanyahu no fue un gesto de dignidad, sino un espectáculo insolente, teatral y profundamente vergonzoso. Un desaire de ese calibre no solo ofende al primer ministro israelí, sino que degrada a la propia institución, que -según su carta fundacional- nació con la misión solemne de “mantener la paz y la seguridad internacionales”.
¿Qué paz, qué seguridad, qué respeto al derecho internacional puede reivindicar una organización cuyos miembros practican la estampida como protesta? Si la ONU no es capaz de garantizar un mínimo de escucha -aunque sea crítica- a los representantes de un Estado miembro, ¿qué credibilidad le queda?
Negarse a oír lo que tenga que decir Israel —único Estado democrático en la región, guste o no— no es precisamente “fomentar las relaciones amistosas entre las naciones”, ni “promover la cooperación internacional”. Más bien parece la versión diplomática del portazo adolescente: ruidoso, vacío y autodestructivo.
Se puede disentir de Netanyahu, se le puede rebatir con dureza y hasta desmontar su discurso con datos y argumentos, pero darle la espalda no es un acto de valentía moral: es una confesión de impotencia. Y lo que es peor, es un gesto que revela la creciente islamización ideológica de una organización que prefiere mirar hacia otro lado antes que incomodar a sus nuevos amos de mayoría automática.
En suma: si la ONU ya no está para escuchar, ni para dialogar, ni para hacer de puente entre civilizaciones, ¿para qué está?
El apagón ha durado hora y media. Si llega a durar día y medio,los españoles estaríamos dándonos de garrotazos por las calles,en las tiendas,en los bancos...pero no en Moncloa ni en las cortes. ¿ Lo dudas? ! Lástima de país!
URGENTE‼️ En la hípica de MÁLAGA se están AHOGANDO los caballos! No hay luz y las puertas NO se abren necesitamos RADIALES DE BATERÍA. AYUDA #dana#malaga