Soy una niña muy bonita y no lo digo por mi cara, ni por mi cuerpo, lo digo por mi corazón, por mi forma de querer a las personas, de ver la vida y las ganas que tengo todos los días por mejorar
Un día dejas de ver estados, respondes tarde, desactivas el visto, no abres los chats, dejas de hablar en grupos, y ya no hay vuelta atrás, se convierte en un hábito y en un estilo de vida.