Salvadoreño por nacimiento pero ciudadano del mundo. Me considero un apasionado por la vida, creo en Dios y en las personas. Compartir la vida es mi tarea.
“Sólo es digno del poder quien tiene sed de justicia, quien se inclina ante la sociedad para servirla, quien no usa la sociedad para servirse a sí mismo.”
A. Cury.
Las tentaciones de hoy: del estómago al alma
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Las tentaciones del desierto siguen ahí, cambiando de disfraz, metiéndose en las grietas de cada vida. No llegan de golpe, sino que escalan: primero el cuerpo, luego la mente, al final el alma. Son la radiografía de la lucha humana. Lo que Jesús vivió en cuarenta días, nosotros lo encontramos a cada paso. Con otros nombres, con otras formas, pero con el mismo fondo.
Y siempre la misma voz, la misma presencia, el mismo adversario. Porque la tentación no ataca cuando somos fuertes, sino cuando flaqueamos. No grita, susurra. Sabe que un hombre hambriento cede más fácil, que alguien inseguro se vende por reconocimiento, que quien duda de su fe acaba exigiendo pruebas. No se presenta como una orden, sino como una oportunidad.
Como todo en la vida, si lo tienes claro, si tu fe es fuerte, podrás resistir y continuar, pese a toda tu fragilidad y errores. Si dudas, acabarás cayendo. Y el Tentador lo sabe. No improvisa. Espera el momento justo, el instante en que la fragilidad se convierte en grieta. Y ahí entra en acción.
El evangelio lo dice claro: «El Diablo se alejó de él hasta el momento oportuno» (Lc 4,13). Porque la tentación nunca desaparece del todo. Solo espera. El hambre, la ambición o la duda volverán, y con ellas su susurro.
"Hay, pues, una libido de venganza, que se llama ira; hay una libido de dinero, que se llama avaricia; hay una libido de victoria, llamada pertinacia, y hay una libido de gloria, llamada jactancia."
San Agustín.
(CdeD. XIV, 15, 2)
«Esta creciente élite internacional está creando algo muy diferente: una sociedad en la que la superstición derrota a la razón y la lógica, la transparencia se desvanece y las acciones nefastas de los líderes políticos se oscurecen detrás de una nube de tonterías y distracciones. No hay controles y equilibrios en un mundo donde solo importa el carisma, no hay estado de derecho en un mundo donde la emoción derrota a la razón, solo un vacío que cualquiera con una historia impactante y convincente puede llenar.»
(Anne Applebaum)
Jesús es el sanador de nuestros corazones heridos, el unificador de las mentes divididas, el restaurador de lo que hayamos roto en esta vida, y el simplificador de lo enmarañado…
LA INGENUIDAD PERDIDA
Hemos perdido la ingenuidad. Nos hemos vuelto escépticos, y ahora ya no creemos en los valores comunes. Hemos renunciado a la verdad. Aceptamos –qué remedio– la mentira de los propios como un mal menor. Jaleamos los golpes bajos cuando van dirigidos al enemigo (ya no hay rivales, sino enemigos). Detestamos la contrariedad. El mundo ha de adaptarse a uno. No sabemos amar. Unos, por exceso, confunden el amor con cualquier apetito. Y otros, por defecto, son incapaces de decir «te quiero» y que sea verdad. Consumimos noticias como si fueran parte del espectáculo cotidiano. Pasamos de la guerra a la tragedia doméstica, de la diatriba política a la entrevista punzante. Se nos van minutos que terminan siendo horas, días, semanas, viendo imágenes intrascendentes de vidas ajenas que no significan nada, pero se convierten en una prisión laberíntica. Hay que decir «¡Basta!» Y pelear por recobrar una nueva inocencia. Más curtida, quizás, menos cándida, pero aún capaz de valorar lo bueno, lo justo, lo bello y lo valioso. Hay que recobrar la capacidad de amar. Me niego a creer que no hay salida al laberinto.
(en el Rezandovoy de hoy)
He aquí el rostro de la Verdad.
Un nuevo estudio científico revela la autenticidad de la Sábana Santa también conocida como el Manto de Turín que envolvió el sagrado cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo después de su crucifixión.
El nuevo estudio refuta la negación de otros científicos que en su momento aseguraron que mediante la datación por carbono 14 situaron el origen del Manto a la Edad Media, lo cual resultó ser falso. El nuevo análisis no solo refuta que el lino no data a la Edad Media sino al siglo primero despues de Cristo (1 A.D.), lo que afirma con datos científicos la Tradición del Cristianismo Católico. De este Manto es de donde se han inspirado las Imágenes del Rostro de Cristo más verdaderas y hermosas que conocemos.
“Las implicaciones son... que la Imagen (en la Sabana Santa) se formó por una explosión de energía ultravioleta tan intensa, que sólo puede ser sobrenatural. Luigi Garlaschelli, profesor de química en la Universidad de Pavía.
El Santo Sudario se conserva en la Catedral de Turín y es expuesto solo tres días al año.
“Hechos a Imagen y Semejanza de Dios”. Dios ama tanto las imágenes que deseó quedarse plasmado en un Santo Manto. Quiere que veamos y veneremos Su Santo Rostro, el Rostro de la Verdad.
Soy lo suficientemente adulta como para recordar cuando los "expertos" forenses británicos y los arqueólogos judíos israelíes aseguraron al mundo que Jesús era un hombre de piel oscura, con una apariencia poco atractiva y una expresión facial que lo hacía parecer tonto.
Ahora que se ha confirmado la autenticidad del Santo Sudario de Turín, se ha utilizado inteligencia artificial para recrear la verdadera apariencia de Jesús, y esta coincide con las representaciones tradicionales que siempre hemos conocido.
Cristo no tiene cuerpo en la tierra sino el nuestro. Tuyos son los ojos con los que mira compasivamente a este mundo. Tuyos son los pies con los que camina. Tuyas son las manos con las que bendice al mundo. ¡El cuerpode Cristo en la tierra es tu cuerpo!
- Santa Teresa de Ávila
En el día de San Joaquín y Santa Ana, patronos de los abuelos, merece la pena ver este cortometraje de tan solo siete minutos...
“En la vejez no me abandones” (cf. Sal 71,9).
#AbuelosyMayores