Me encanta cómo el Mundial ayuda a recordarte las distintas etapas de tu vida. Dónde estabas, con quién lo veías y hasta cómo era el mundo en ese momento. Nostalgia pura.
Yo un domingo cualquiera a las 6 de la tarde, dándome cuenta de que solo ilusiono a mujeres porque me aterra la soledad, mientras recuerdo a la única mujer que amé y acepto que esa versión de ella ya no existe, y que el hombre que ella amó también murió hace tiempo.
La única persona de la que me enamoré y con quien quería pasar el resto de mi vida, se convirtió en mi mayor lección. Así que no, no me interesa saber nada de nadie.