Dimos inicio al Curso Básico de Idioma Hebreo, una herramienta que nos permitirá fortalecer la comunicación con pasajeros israelíes y seguir mejorando nuestra capacidad de respuesta en tareas de seguridad, control y asistencia.
Hace 100 años, España era un imperio.
Hoy, un americano no sabe ni dónde estamos.
No soy optimista con España y no es por falta de recursos. Tenemos un país maravilloso con ventajas que otros países no tienen.
Tenemos una posición geopolítica brutal.
Somos la salida natural de Europa hacia América.
Y tenemos algo que muchos países pagarían por tener: sol.
Podríamos llenar Cuenca de placas fotovoltaicas y dar luz a toda Europa.
El sol nos genera millones de euros cada día en España.
Solo tenemos que recogerlos. Y no lo hacemos.
Si tuviéramos la luz más barata, las mayores empresas vendrían aquí.
Pero nos falta lo único que no se compra: liderazgo.
Falta alguien que haga una lista de problemas y ponga soluciones.
Falta un plan a 20 años vista.
Pero como los políticos solo se miran el ombligo los próximos cuatro años, les es indiferente todo lo que viene detrás.
Por eso no soy optimista con España.