🚨🇺🇸 | Trump: "Me enorgullece unirme a los cristianos de este país y de todo el mundo para celebrar el milagro más glorioso de todos los tiempos, la resurrección de nuestro Señor y Salvador Jesucristo".
Hay momentos en los que una simple respuesta evita que una mentira elegante se vuelva “verdad”.
Digo esto porque hoy me acordé de lo que pasó en 2021.
Ese año un funcionario de la ONU afirmó que el 2% de la fortuna de Elon Musk podía acabar con el hambre mundial. ¿Se acuerda de eso?
Entonces Musk hizo algo que casi nadie hace: pidió el plan.
Dijo que donaba ese 2% sin problema, pero que la ONU debía explicar cómo iba a resolver el hambre y publicar cada gasto.
En cuanto pidió transparencia, la afirmación se vino abajo. El funcionario reculó y aclaró que no era tan simple.
Y esta historia se conecta con otra que también revela algo incómodo.
Cuando MrBeast financió la construcción de cientos de pozos en África, muchos celebraron el impacto real… y otros lo criticaron por “hacer quedar mal” a gobiernos y organizaciones que llevan décadas prometiendo lo mismo sin resultados visibles.
Su gesto expuso algo que a veces preferimos no mirar: que la acción concreta deja en evidencia a quienes viven de discursos vacíos.
Las dos anécdotas apuntan al mismo lugar:
Hay problemas complejos, sí. Pero también hay mucha narrativa que se sostiene porque nadie la cuestiona.
Sobre todo en los gobiernos que les encanta los cuentos pero no las cuentas.
Acuérdense de cada político que les prometió cosas asombrosas y que cumplió pocas o ninguna.
420.000 polacos se manifestaron en las calles para declarar que Polonia es un país cristiano, no musulmán.
Los Polacos se muestran mucho mas inteligentes que el resto de Europa.
Ellos están decididos, no serán invadidos por los Islámicos ...
A nadie se le ocurrió jamás llamar racista a Donald Trump hasta que se presentó como candidato a la presidencia y dijo muchas verdades sobre el más nefasto presidente de los EEUU en un siglo que ha sido sin duda el hiperfarsante Barack Obama.
En El Salvador solo les importó los DDHH cuando Bukele decidió poner fin al crimen.
En Argentina solo les importó la inflación y la pobreza cuando llegó Milei a acabar con ella.
En Venezuela solo les importó el derecho internacional cuando capturaron a Maduro
El socialismo es un cáncer y una enfermedad del alma.
Fueron 20 milímetros los que cambiaron el transcurso de la historia. Con esa bala, el ‘wokismo’ se habría impuesto en Occidente, el cristianismo habría sido destruido y las narcodictaduras y el PSOE estarían seguras.
El giro de cabeza más importante de todos los tiempos
Charlie Kirk held traditional views. I didn’t agree with all of them. I’m pro-choice, pro-gun laws, not a Christian, and I don’t support everything in the Bible.
But my goodness, did I respect Charlie! You don’t have to agree with someone on everything to admire them.
What an extraordinary man — always on the road, putting himself in danger, trying to undo the damage done by American schools and universities.
He was always respectful. On the rare occasions he wasn’t, he’d catch himself and rephrase.
He gave advice to young people who had lost their way.
Charlie was one of the few who truly understood how desperately we need to change our EDUCATION CULTURE, both in schools and universities.
Most people don’t see what Charlie saw: educational institutions are the heart of society. They shape the future.
The Western world has lost a serious general in the fight for our survival.
Charlie was the best of us.
May he rest in peace.
Fathers and their children. ❤️👇
3 años - Mamá, te quiero.
10 años - Mamá, no te soporto.
16 años - Mi madre es muy fastidiosa.
18 años - Me voy de esta casa.
25 años - Mamá, tenías razón.
30 años - Quiero ir a casa de mamá.
50 años - No quiero perder a mi madre.
70 años - Dejaría todo por tener a mi mamá aquí conmigo.
Sólo tienes una mamá. Cuídala cuando aún está viva.
@terra_cremada Lo quieren vender todo como ventajas, pero lo menos es eso. Les dejo el enlace que habla sobre el estudio que hizo la Universidad de León, que ya algunos mencionaron https://t.co/Hsc2xwFhvp
El mundo está en shock: el dueño de la fiesta y sus camareros han decidido dejar de servir gratis
Durante décadas, Estados Unidos compró a todos, sostuvo déficits colosales y mantuvo a flote la economía global, mientras otros países disfrutaban de la comodidad de exportar sin restricciones y de ventajas injustas.
De hecho, el ascenso económico del régimen comunista chino es, en gran medida, resultado directo de la política comercial estadounidense.
Ahora que Trump propone reciprocidad en los aranceles —una medida que busca reindustrializar el país y recuperar empleos—, el capital especulativo entra en pánico, las bolsas se desploman y los parásitos geoeconómicos se desesperan.
Pero, en el fondo, el pánico no se debe al supuesto “caos económico”.
Se debe al fin de la fiesta gratuita.
¿La mejor manera de explicarlo? Una caricatura:
Imagina una fiesta lujosa en un gran salón.
¿Los invitados? Los países del mundo.
¿El anfitrión y los camareros? Por supuesto, Estados Unidos.
Durante décadas, esos camareros sirvieron champán, caviar y exquisitos aperitivos —todo a crédito o incluso gratis.
Los invitados brindaban, bailaban, aplaudían la generosidad americana… y todavía se quejaban de la temperatura del vino.
Hasta que, un día, el dueño de la fiesta se cansó.
Ordenó a sus camareros cobrar un precio justo.
Se quitó el esmoquin, se puso una chaqueta de mezclilla, tomó el micrófono de la banda y anunció:
“A partir de ahora, cada quien paga lo que consume. Y si quieren vender aquí, también tendrán que comprar aquí.”
El salón quedó en silencio.
Los especuladores dejaron caer sus copas.
Los burócratas escupieron el foie gras.
La orquesta de los mercados financieros perdió el ritmo.
De pronto, el anfitrión y sus camareros pasaron a ser “los villanos”.
Pero en el fondo, todos sabían que la fiesta se había vuelto insostenible.
Solo que nadie quería ser el primero en marcharse.
La justicia, cuando llega, suele incomodar a quienes siempre vivieron del privilegio y a costa de otros.
Pero quizá ha llegado la hora de que el mundo aprenda a pagar su propia cuenta.
Y hay que decirlo: Trump fue honesto desde el inicio. Ya en su campaña anunciaba que esta fiesta a expensas de Estados Unidos se acabaría.
Lo más surrealista —y casi cómico— es ver a los ideólogos de izquierda amenazando con “represalias”.
Es como un mendigo que se queja porque su benefactor ha reducido las donaciones, debido a que su familia creció y sus gastos también.
El mendigo exclama indignado:
“¿Vas a hacer recortes… ¡con mi dinero?”
Ese es el nivel de cinismo que el mundo está presenciando hoy.