la que se me viene en la facultad estos dos últimos meses y yo estoy en un momento en el que me rozas el brazo y me largo a llorar dios sabrá que será de mi
No te voy a escribir. No porque no quiera, sino porque sé que después de hacerlo voy a quedarme mirando el teléfono esperando una respuesta que probablemente nunca llegue. Y ya estoy cansada de hacerme daño esperando algo de ti.