No sé qué me ha parecido más ruin, si sacarse de golpe una regularización de inmigrantes para tapar lo de los trenes o el decreto ómnibus para tratar de engañar a los pensionistas. Al lado de Pedro Sánchez, Lucifer es el Ángel de la Guarda.
Y dígale al Príncipe que ahora se hace el chulito asín con la barbita, la chaquetita y el pin de la Agenda, pero que si no hubiera sido por Lemérito no hubiese pasado de 3° de BUP, ni tendría el carné de helicóptero, ni hostias. Y las nietas estarían en un instituto de Leganés.
Un padre de antes iba a IVARTE y le compraba a su señora una olla a presión Magefesa, un detalle precioso con el que le estaba regalando calidad de vida. Los padres de ahora son unas mariconas que se depilan las cejas. Tanto ramito de flores, tanta cenita romántica y tanta hostia
CARTA ABIERTA A GABRIEL RUFIÁN:
No, señoría, no.
Usted no paga el paseo de una cabra. Ni la corneta, ni el paso marcial, ni la bandera que ondea.
No.
Usted, y discúlpeme que se lo recuerde, paga a todos esos hombres y mujeres que en la DANA se metieron hasta las rodillas en el barro para sacar heridos, ancianos y muertos de entre el lodo.
Paga a los que, cuando los montes de España ardían, se dejaron las uñas entre las cenizas, respirando humo, sin cámaras ni discursos.
Usted paga a los que rescatan vidas en el mar mientras usted se hace fotos con los que dicen defender la “paz”.
A esos soldados, marinos, sanitarios, guardias civiles y bomberos que no distinguen colores ni ideologías cuando alguien pide auxilio.
Usted paga también, no lo olvide, a los que durante la pandemia recorrían hospitales y residencias recogiendo muertos, consolando a los que morían solos, y ayudando a quienes ustedes, los políticos, abandonaron entre decretos y ruedas de prensa.
Y usted paga, señor Rufián —aunque le duela admitirlo—, a los que un día, si la vida decide darle un revés, podrían ser quienes le saquen a usted o a su familia de entre los escombros, del fuego o del agua.
Porque la vida es caprichosa, señoría, y suele poner a cada cual frente al espejo que más teme.
Así que, este 12 de octubre, cuando vea pasar a esa cabra, a esos hombres de uniforme, a esa bandera que tanto le incomoda,
—cuádrese, señor Rufián—no por servilismo, sino por respeto.
Respeto a los que se lo han ganado con sangre, sudor y silencio.
Porque esa cabra, señoría, representa mucho más de lo que usted puede comprender:
representa el sacrificio, la entrega, la lealtad y el amor por una tierra que, aunque usted reniegue, también es la suya.
Así que, si aún le queda un poco de dignidad,
míreles pasar y guarde silencio!.
¡Viva España! 🇪🇸
¡Viva la Legión! 🇪🇦
Gracias a todos los agentes de la UIP que hoy han se han concentrado en Moratalaz, para reclamar por la dignidad de la Unidad. Ahora, a vestir las Botas para garantizar el Orden público durante la Vuelta ciclista en Madrid. Dios os guarde y, al que pida, que quede satisfecho. Fuerza y honor 🦁
¿Alguien le ha explicado a María Jesús Montero que los labios rojos y el vestido por encima de la rodilla son para el parador de Teruel, no para el funeral de un Papa en el Vaticano?
Existe un tipo de asiento papal conocido como “sedia stercoraria” con un agujero en el centro que, dicen, se utilizaba para el palpado testicular por parte de un joven diácono para comprobar que el nuevo pontífice era varón.
Una vez comprobada la masculinidad del Papa, el encargado de realizar dicha tarea debía decir "testiculos habet" (tiene güevos) o "habet duos testiculos et bene pendentes" (tiene dos güevos y cuelgan bien). Dicho esto comenzaba la liturgia de coronación del nuevo Sumo Pontífice. Yo quiero que vuelva este protocolo porque estamos a un paso de que nos la cuelen.
No entiendo la polémica por este vídeo grabado en Italia. Si esto hubiese ocurrido en España, ese policía ya habría sido condenado socialmente por el portavoz racializado de turno y tendría un proceso judicial abierto.
Cuando los silencios de la radio describen y dicen mucho más que unos cuantos cientos de palabras…
No deben dejar de escuchar nuestro último @centinelamet “Centinela del Misterio”, es cuestión de recordar para nunca olvidar.
Dicen que “quien olvida su historia está condenado a repetirla…” Escuchemos, recordemos y evitemos…
Última parada: Auschwitz.
https://t.co/toGDQ65dWU
Esto es gravísimo, lo fácil es ridiculizar su discurso, o atacar políticamente las malas gestiones que ha hecho, que las ha hecho, como todo aquel que gobierne tantos años. Pero lo del Gobierno de Sánchez es muy preocupante y bastante oscuro todo lo que lo rodea.
En mi barrio de niño, con más voluntad que medios, la Asociación de Vecinos hacía todos los años una cabalgata de Reyes muy del todo a cien. Yo apenas caminaba erguido cuando mi padre me llevó de la mano a entregarle la carta a un Rey Baltasar con la cara pintada de Kanfort negro, unas gafas del alto de Bordón 4, sus zapatos marrones de rejilla y su esclava de oro que ponía Manolo en cursiva Times New Roman de la época. Y una especie de batamanta de terciopelo rojo como de moqueta dr puticlub cubriéndole los hombros. Allí estaba su Majestad, regio él, sentado altivo en un butacón de Notario antiguo colocado estratégicamente sobre una tarima hecha con cajas de Cruzcampo. Yo era un niño pero no era gilipollas, y nada más verlo supe que Manolo no venía de Oriente ni hostias, básicamente porque mi padre lo saludó con un “Manolo, qué pasa, picha” a lo que él respondió “aquí estamos, quillo”, y a mi eso me sonó raro porque se suponía que Baltasar era de un pais africano de esos que estan a tomar polculo y este Baltasar hablaba más como el Beni de Cadiz que como Samuel Eto'o.
Como quien entrega a un niño en adopción, mi padre, cogiéndome en volandas, me entregó a Baltasar que me sentó en su regazo y, entre copazos de Fundador y humo de Rex con filtro, me preguntó si me había portado bien, a lo que yo respondí “Mejor que usted, que ni es Rey ni ná”. “Niño, hostia, no le hables así al Rey que pareces tonto, joder”, dijo mi padre, porque a él le gustaba muchísimo la Psicología conductual de Escuela Gestalt…
Os parece mal que a un blanco del pueblo le pinten la cara con un betún para que haga de Baltasar, pero os parece bien que a un senegalés lo disfracen de Enrique VIII y le pongan un turbante y unos zapatos de Simbad el Marino para salir en la cabalgata. Irse a tomar polculo.
Ahora sólo anuncian colonias caras de esas que huelen a puticlub camboyano. Se han olvidado de la caja de colonia y su aftershave. Iros a tomar polculo.