Recuerden siempre omitir la preposición y el artículo al mencionar el espanto.
Pues tan pobre cosa no merece tanta arandela.
Se dice Espriella.
(Y esta es mi sencilla contribución a la campaña).
En su página de la Espriella Style, el candidato vende relojes ordinarios por 20 millones de pesos y chaquetas inmundas por un millón. Explotar tan evidentemente el aspiracionismo y realizar tan descaradamente la estafa es parte de su distopía delincuencial.
Nadie va a mencionar lo ridículo de que en un país donde ser tildado de comunista ha sido por décadas una sentencia de muerte (no más miremos el genocidio de la UP) las personas de centro ahora crean que encarnan la violencia política porque alguien un día les tuiteó “tibio hp”.
La derecha de abolengo es clasista y odia a ese corroncho que usa zapatos sin medias y jeans entubados. La derecha aspiracional cuyo sueño es conocer Miami y comprar en un outlet de Tommy es otra cosa.
Tú dices: "A veces tienes que pasar de todo, porque si no...".
Emilia Pardo Bazán decía: "En este mundo hay que hacerse el tonto un cuarto de hora todos los días".