@SusanaAmestoy Unos ojos la miraron en la oscuridad, avanzaban hacia ella. Sólo podía ver esos ojos, desafiantes, anhelantes al mismo tiempo. Dejó la puerta del coche abierta, siguió mirando los ojos cada vez más cerca, más acechantes. Cuando el gato se enroscó en su regazo solo pudo adoptarlo