Hay una continuidad religiosa, jurídica, lingüistica y de todo tipo entre Roma, los visigodos y la posterior España que no existe en absoluto con el mundo musulmán.
Decir que nuestra historia es tan romana como musulmana es como si yo viviese en el piso en el que vivieron mis abuelos y me dicen que mi historia tiene lo mismo que ver con ellos que con otra gente a la que se le alquiló el piso entremedias simplemente porque ocuparon el mismo espacio físico.
Esto sí que es una magufada negacionista y tiene que ser ridiculizada cada vez que uno la encuentre porque no podemos seguir viviendo con este bochorno constante.
Casualmente no se suele hacer hincapié en el único argumento medio decente en sentido contrario: la continuidad genética. Hasta hace 10-20 años, la península ibérica tenía una continuidad genética a lo largo de todos esos periodos desde antes de Roma. Es decir, somos esencialmente la misma gente desde tiempo inmemorial habitando esta tierra bajo dominio romano, godo, musulmán, cristiano y ahora sidoso-musulmán. Pero hablar de eso supondría incluir en nuestra identidad nacional un elemento que aterroriza especialmente a quienes nos quieren vender que somos hijos de Tariq.
@gemagoldie A día de hoy, en octubre en Aranjuez (Madrid hay bastantes citas). No sé dónde está su amiga.
Y, sí, es una vergüenza este sistema de citas previas.