Imagínate nomás…
Se fue diciembre y de lo que cagó el águila no quedó ni el olor, puro recuerdo borroso y la cruda moral.
Llega enero con botas mineras y en la chamba sueltan la frase maldita: “hubo recorte”… y casualmente el jefe se queda con todos sus chupatrusas, los que nomás asienten y se ríen aunque los traigan de tapete.
Tú, con el alma hecha migajas, bajas la pantalla gigante de la pared, esa que sacaste en Coppel con promoción engañosa y que nomás alcanzaste a dar un abono y medio.
La abrazas tantito y le dices a tu ruka con voz de telenovela:
—Ni modo, mai love, los bienes son pa’ remediar los males… y los males andan bravos.
Están pasando "La rosa de Guadalupe" te lanzas a verla con tu jefa, le dices mientras te lanzas directo al First Cash donde el vato la revisa como si fuera robada y al final… muy apenas chilla la rata, pero chilla.
Sales sintiéndote rico pero en vergüenza, te lanzas al Depo por dos Kawazakiz, porque aunque no haya feria, la dignidad se hidrata.
Todavía te alcanza pa’ unos taquitos pa’ la rukaleta, porque el hambre no perdona ni respeta quincenas.
Y ahí entiendes la lección, carnal: podrás andar empeñado, sin jale y con saldo en ceros… pero mientras haya amor, tacos y cerveza fría, el muñeco no se quiebra, nomás se reestructura. 🍻😎🔥