La crisis eléctrica nos dejó algo claro: Guayaquil no puede quedarse esperando que todas las respuestas vengan de arriba ni permitir que cada año nos cojan de sorpresa.
Desde el Municipio también podemos hacer nuestra parte: impulsar paneles solares en nuevas construcciones, generar energía en edificios públicos, promover movilidad eléctrica y crear incentivos para quienes produzcan parte de su propia energía.
Eso ya está incluido en nuestro plan de gobierno.
No es reemplazar la responsabilidad del Gobierno Nacional. Es asumir la nuestra.
Autonomía también es tener herramientas para resolver y depender cada vez menos.
La campaña que están haciendo los medios comerciales a favor del gobierno para manipular las elecciones seccionales es una sinvergüencería. Ustedes no son periodistas ni comunicadores. Corporaciones de cuarta vendidas por migajas que caen de la mesa del patrón.
Vladdo toma fotos de personajes, les pone un filtro, y las vende como "caricaturas" y ahora resulta que hay que tragarse el cuento de que es “el mejor caricaturista de todos los tiempos en Colombia”. ¡Hombre, por favor! La inflada que le han metido a tanto pendejo en este país es impresionante.
El capital social pesa, y mucho. Ser amigo de los medios, de grandes empresarios, de periodistas y de gente con capacidad para instalar reputaciones hace que a cualquiera lo conviertan en el mejor artista, escritor, periodista o caricaturista de la historia. El triunfo es para la red de contactos que te dice que eres talentoso hasta que todo el mundo termina repitiéndolo.
No olvidar:
"Soy de izquierda" = es de izquierda.
"Soy de derecha" = es de derecha
"Soy de centro" = es de derecha
"No soy ni de izquierda, ni de derecha" = es de derecha
"No tengo preferencia" = es de derecha
"No me gusta la política" = es de derecha
Vía @mahcherrys.
Algunos no quieren Museo Nacional: quieren la escenografía de república oligárquica, con columnas, mármol y solemnidad. Un Ecuador clásico, ordenado y homogéneo que nunca existió para una población que tampoco existe.... elegante se ve la nostalgia cuando la paga el Estado.