Dios nuestro, te pedimos en este momento que nos ayudes a sanar las heridas que hay en nuestro corazón. No permitas que el resentimiento tome control de nuestras acciones. Queremos vivir en libertad, conscientes de que tu amor nos llena y nos permite vivir plenamente.
Dios nuestro, que tu amor nos llene y nos mueva en este nuevo día, que podamos actuar siempre buscando el bien de todos, y que no nos quedemos en la queja que nos hace olvidarnos de todas las cosas buenas que ya suceden en nuestra cotidianidad.
No te des por vencido, no permitas que los tropiezos te hagan creer que todo está perdido. Ten paciencia y sigue trabajando como solo tú sabes hacerlo, la recompensa llegará.
Dios nuestro, gracias por este día lleno de amor en el que nos hemos sentido acompañados por ti. Te pedimos que nos des la posibilidad de dormir con tranquilidad, de reparar nuestras fuerzas y de salir mañana con nuevas ganas de vencer todas nuestras dificultades.
Dios nuestro, no le tememos a nada si estás junto a nosotros. Tú nos das tu fuerza, nos llenas de valentía y nos das la victoria. Sabemos que todo obra para bien y por eso no tendremos miedo. Tú nos sostienes.
Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán el vuelo como las águilas, correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán. Isaías 40, 31
Dios nuestro, gracias por este día que inicia. Nos sentimos amados por ti, sentimos que nos amas en medio de todas las situaciones que podamos enfrentar y ese amor nos levanta y nos lleva a vencer. Bendito seas por siempre.