Ayer un amigo no dejó de hablar de Miroslava Montemayor en toda la noche. Le daba pena acercarse, así que le dije: “vamos, yo te tomo la foto”.
Fuimos, se tomó la foto con ella y hoy ya la tiene de perfil en WhatsApp, Instagram y Facebook. Creo que jamás había visto a alguien tan feliz por una foto.