La manipulación del deporte por gobiernos para " anestesiar" a la población, es un viejo recurso usado en mundiales ( 1934, Mussolini, Italia;Videla,1978 Argentina, o las olimpiadas de Berlín Hitler 1936) aparte de una pátina de populismo en las eliminatorias o localias patrioteras (Moscú 2018, Qatar 2022 Etc)
Ya el poeta Juvenal hablaba de " panem et circenses", en la actitud de adormecer descontentos con recursos populistas,eficientes hace 20 siglos, del circo Máximo de Roma a este de la FIFA.
Amnesia selectiva.
Se olvida q NO pudieron imponer la reelección de CARTES ( 2027) ni con el tramposo firmatón, ni comprando a sus aliados,satélites y un atropello de sicarios de uniforme, que asesinaron por la espalda a un joven liberal, sin q hasta ahora, como en el caso PECCI, nunca se sabrá quien dió la orden.
Con la advertencia del FGE, Rolón, antes de comenzar la investigación que ni Mandrake podría resolverlo.
Así como ahora el TSJE(Mauro) multiplicó los votos el domingo 7, pasando del fracaso de un 24,%, al record del 50% en poco más de media hora.
Físicamente imposible. Fue "magia".
MANDRAKE es cartista.
Verdad, Emiliano?
Mi papá, siempre en el recuerdo.
Tu renguera eterna de la guerra
y tu eterna guerra con el castellano
solidario incorregible a tu manera,
de no negar jamás dar una mano.
Pasaste por la vida como pasan
tantos tercos gestores de utopías,
le ganaste al dolor con la esperanza,
y a la desilusión con la alegría.
A pesar de tu escasez de letras
pudo más tu pasión (y tu osadía)
y pudo la razón más que la fuerza,
aferrado a tu eterna rebeldía
Tu infancia fue de un tiempo sin escuelas
de aprender a remar desde la nada,
fuiste un mundo gigante de quimeras,
mi viejo, mi papá, mi camarada.
Quizás - o casi seguro - la Constitución Nacional de PY 🇵🇾es una de las mejores del mundo y es de avanzada en la inclusión de derechos políticos, sociales, culturales y otros. Lastimosamente, al mismo tiempo, es una de las más violadas y ultrajadas por los mismos de siempre: los que añoran dictaduras y los mediocres aprendices de autócratas. O sea, la rosca mafiosa y angurrienta que nos (des) gobierna.