Algunos se escandalizan por sexo, la lujuria, el erotismo.
A mi me escandaliza el desamor, la piel qué no es tocada, las ganas que no son saciadas, la vida que no es vivida.
Lo que está pasando en España con la DANA remueve muchas cosas de cuando vivimos la vaguada del 99.
Se ven héroes anónimos, solidaridad, ollas comunitarias, gente ofreciéndose a remover escombros, a buscar desaparecidos, ciudadanos rescatando a otros del barro...