Asimismo ustedes, mujeres, estén sujetas a sus maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres 1 Pedro 3:1 (NBLA)
Ustedes, maridos, igualmente, convivan de manera comprensiva con sus mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor por ser heredera como ustedes de la gracia de la vida, para que sus oraciones no sean estorbadas. 1 Pedro 3:7 (NBLA)
1 Pedro 2:23 (NBLA)
...Cuando lo ultrajaban, no respondía ultrajando. Cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquel que juzga con justicia.
1 Pedro 2:9 (NBLA)
Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirable.
Emmanuel significa ‘Dios con nosotros’. No un Dios lejano, frío o indiferente, sino uno que entra en nuestro mundo para salvarnos. La promesa de Emmanuel es un bálsamo para las almas heridas: Dios está cerca de los quebrantados, lleva nuestras cargas y nunca nos deja.
La encarnación es Dios haciéndose hombre para estar con su pueblo. No es un mito cálido de Navidad; es la única esperanza real para un mundo desesperado.
que alguien esté unido a Cristo pero desconectado de su cuerpo. La unión con Cristo crea el vínculo de la membresía en la iglesia; y esa membresía no es más que el reconocimiento público de una realidad espiritual: quienes están unidos a Cristo, están unidos unos a otros.
La membresía de la iglesia no es un invento occidental que los misioneros impongan a otras culturas. Es una realidad bíblica, asumida en toda la Escritura y necesaria en todo lugar donde el evangelio echa raíz. Es inconcebible...
Las misiones no comienzan en Mateo 28. Desde Génesis 1, el plan de Dios fue llenar la tierra con sus portadores de imagen para que toda la creación lo adore.
Una manera de demostrar amor mutuo es entender que tu pecado nunca te afecta solo a vos. Afecta tu relación con Dios y con los demás. Afecta tu capacidad de amar a tu iglesia.
"La eclesiología es la fuente de la misiología."
La gran comisión no se dio a individuos aislados, sino a la iglesia. No podemos ver la iglesia como un obstáculo para la misión, sino como algo necesario para ella. La iglesia es el origen, el medio y el fin de las misiones.
No podemos tener la mente lista para la acción (1 Pedro 1:13) si la alimentamos con comida chatarra. Pregúntate: ¿qué estoy viendo, escuchando y leyendo? ¿Me ayuda a poner mi esperanza en Jesús?
Dios no prueba a su pueblo sin razón. Aunque no siempre veamos el propósito, podemos estar plenamente convencidos de que así debe ser, porque es la voluntad de Dios.