🚨 BREAKING: Elon just nuked the entire media playbook in under 90 seconds.
Journalist: “You support the far-right!”
Elon: “No. You support the lunatic left.
What was completely normal 10-15 years ago is now called ‘far-right’…
because your side went completely insane.”
Safe cities. Secure borders. Biological reality. Common sense.
None of that is “far-right.”
It’s just not crazy.
The Overton window didn’t shift right.
The left sprinted off a cliff and started calling everyone who didn’t jump “extremists.”
Elon said it out loud.
And the media still can’t cope.
Lunatic left.
He’s 100% right.
FOLLOW ME, THE NEXT DROP WILL BE SHOCKING
Está muy morenita la vicepresidenta.
Seguro que se ha perdido en alguna playa paradisíaca este verano.
Los niños de Ceuta en cambio, no han podido pisar la playa en agosto. Y sus padres y sus abuelos tampoco.
Todo mi respeto y admiración a los 3.500 hombres y mujeres que forman parte del CNI, que trabajan en silencio y sin buscar protagonismo con una única motivación: España. Avisaron sobre Ceuta, no se les hizo caso, y ahora el Gobierno les señala por cumplir con su obligación.
Un anno fa veniva ucciso Charlie Kirk. Aveva appena 31 anni ed era, ancora una volta, in mezzo ai giovani, in un’università, a fare quello che aveva scelto di fare per tutta la sua vita pubblica: confrontarsi, discutere, difendere le proprie idee.
Charlie aveva fatto della fede, della libertà di parola e del confronto la propria cifra. Era un cristiano convinto, un marito, un padre, un ragazzo capace di parlare a una generazione intera senza sottrarsi mai al dibattito, anche con chi la pensava in modo opposto.
È stato assassinato proprio mentre esercitava quella libertà.
A un anno di distanza, il modo migliore per ricordarlo è non lasciare che prevalga l’odio che ha cercato di zittirlo. Continuare a credere che le idee si affrontano con altre idee, che il dissenso non è un nemico da eliminare e che la fede può essere vissuta senza paura e senza vergogna.
Charlie Kirk non c’è più. Ma ciò per cui ha vissuto continua a parlare.
E merita di essere ricordato.
Eso de "estar con Begoña" o con "el juez" me parece un tremendo y gravísimo error, porque en democracia, donde hay que estar única y exclusivamente es CON LA JUSTICIA.
Hay que tener prudencia, paciencia, por supuesto respetando la presunción de inocencia, pero también los procesos y los tiempos. Cosa que NADIE está haciendo.
Dejen al juez trabajar tranquilo. Dejen que el proceso siga su curso, que se dicte sentencia. Y a los responsables políticos, hagan el favor de no jalear a la ciudadanía contra la justicia. Interponga, a quien corresponda la facultad, los recursos pertinentes que procedan en su caso. Pero no promuevan el ataque público, porque eso es ir contra el Estado de Derecho desde el propio Gobierno. Y es MUY GRAVE lo que están diciendo algunos respecto a un juez.
Podrán ustedes estar en contra de una RESOLUCIÓN, pero es cosa muy distinta a atacar a una persona con nombres y apellidos, por mucho que no les guste su labor.
Lo que está pasando en redes en las últimas 24 horas, y las declaraciones de responsables del gobierno me parecen MUY GRAVES. Esperen a la sentencia y acaten el resultado, cuando sea firme.
El problema que tenemos es este. No van a por derechos, no van a por soluciones de problemas. Van "a por Ayuso".
La política como una guerra continua se nos queda pequeña y absurda a los ciudadanos. Esta política es para vagos, que viven de meterse con el contrario. A ver si aprendéis a hacer política de verdad. Que vivís del dinero de todos. También de los que votan a Ayuso.
A principios del siglo XX, el gobierno de Francia confiscó un monasterio para robar la receta del licor más famoso del mundo, pero fracasaron, porque dos monjes que huyeron a España eran los únicos que la sabían. Esta es la historia del Chartreuse. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Se llama @PilarAlmagroM y hacía tiempo que no escuchaba a alguien hablar así de bien, con esta claridad y además, con un contenido bien interesante (que personalmente comparto totalmente)!
Está claro que un país en paz, sin muertos, sin extorsión, sin sangre, sin cadáveres todos los días, sin madres llorando a sus hijos, no es rentable para las ONG de derechos humanos, ni para los medios globalistas, ni para las élites, ni para Soros.
Y su problema con El Salvador no es solo que les hizo perder su negocio acá, sino que se está convirtiendo en un ejemplo para los demás países: que sí se puede vencer el terrorismo, que sí se puede vivir en paz.