Nadie nos enseña a vaciar la casa de nuestros padres o abuelos.
Ese álbum de fotos, la vajilla que sólo usaban en Navidad, el abrigo que aún huele a ellos. Enciclopedias tiradas al lado de un contenedor.
No es solo ordenar: es despedirse.
Y a veces, eso pesa más que una mudanza
Feliz año a los que leéis libros que empiezan con mapa, a los cinéfilos, a los que hacéis podcast, a los que con 40 años aún jugáis a la play, veis películas de superhéroes e incluso dibujos animados y a los de los juegos de mesa.
Pero también a las personas normales.
Os quiero