⚠️Existe una probabilidad de 63% de El Niño muy fuerte durante noviembre-enero que estaría posicionándose entre los eventos de El Niño más grandes en el registro histórico que data desde el 1950
🌾¿Estás sembrando trigo?
Te compartimos la caída de rendimiento por cada día de atraso en la fecha de siembra (Pergamino 2025).
🔹 Ciclos largos/intermedios:
-7,5 a -112 kg/ha por día
🔹 Ciclos cortos:
-12 a -44 kg/ha por día
Respuesta según el cultivar📊 Gráficos 👇
"#AgroENSO una herramienta pública que permite anticipar riesgos productivos y medir el impacto de El Niño y La Niña en los cultivos"
Nota en El Semiárido sobre la aplicación q desarrolló @MonzonJuanPablo 💪
Gracias @RobertoVinuesa por la conversación!
🌾La siembra de trigo más rápida desde que se llevan registros
🚜Alcanzó en la semana el 32% de la superficie objetivo según SAGyP.
https://t.co/wyTsky4zcs
#Panorama
Finalmente los modelos se acomodaron y va a ingresar una masa de aire polar desde el sabado al mediodia, dicho frente hara que desde el domingo vuelva el Sol para quedarse, ya con ambiente mucho más seco.
Antes el jueves / viernes también habrá ratos de Sol, pero todavía con ambiente húmedo.
Finalmente se terminara un extenso periodo de dias nublados.
If you've adopted AI at your company but haven't seen any tangible results, read this 1990 article: "The Dynamo and the Computer" by Paul David.
When electricity first arrived, factories that "adopted" it barely got faster. They just swapped the steam engine for an electric one and ran everything else exactly as before: same machine layout, same workflow, same management. Electricity in, no real gains out.
The most common mistake with any new technology is to drop it into the old organization and then declare the transformation done.
The real leap came decades later, when each machine got its own small motor. Suddenly machines no longer had to be lined up around one central drive shaft. They could be rearranged around the actual flow of work.
The productivity gains didn't come from electricity. They came from REDESIGNING THE ENTIRE FACTORY around it.
AI is the same. Bolting it onto your existing process gets you a faster steam engine. The payoff comes when you redesign the work itself.
(link to paper in comments)
A su vez convocó a ruralistas y semilleros a una reunión para encontrar consenso hacia el proyecto de ley de semilla que debería pasar por el Congreso.
No es Upov-91, porque saben que genera rechazo en el sector
https://t.co/53TgH7VYmi
Felicitaciones, @alejandrocacace y equipo.
Desconozco cuál será el mejor sistema o protocolo.
Lo que sí era obvio y urgente era TENER un sistema y protocolo.
💵 Presión cambiaria externa y nueva intervención en USD linked
El #dólar subió 0,3% el viernes y acumula una depreciación de 2,2% en junio. En un contexto muy adverso para monedas emergentes, el @BancoCentral_AR habría vuelto a intervenir en la curva USD linked. El objetivo habría sido contener una mayor suba del dólar mayorista.
@BalanzCapital
@MartinCuevas5 Brasil recibe mucha más lluvia, el principal componente del rendimiento.
Fertiliza mucho más.
Enmienda sus suelos.
Necesita muchos más eventos biotecnológicos por su ambiente hostil (plagas/enfermedades).
Recibe precio pleno.
Dicho ésto, también respetan la propiedad intelectual.
@Angeles20_5@BumperCrop1@ntorre82 https://t.co/7BXFXough4 "Brecha prom. últimos 10 años, de 34% para trigo (usd 1,2M producción estimada)- 15% para soja (usd 2,9M)."
ARGENTINA SALDA OTRA DEUDA HISTÓRICA E IMPLEMENTA UNA GRAN REFORMA ESTRUCTURAL: LA QUE NOS PERMITIRÁ LLEGAR A LA FRONTERA TECNOLÓGICA EN PRODUCCIÓN AGRICOLA. Lo hace la Resolución Conjunta 3/26 de la Secretaría de Agricultura y el Instituto Nacional de Semillas (INASE), con firmas de Sergio Iraeta y Martín Famulari. Vamos a ilustrar de que se trata con un ejemplo que comienza con una pregunta. ¿Por qué una hectárea de algodón en Chaco rinde unos 600 kg de fibra cuando en Brasil los rindes son de más de 1800 kg? Porque en Argentina no se respeta el derecho de propiedad de las semillas mientras que en Brasil sí. Entonces hay semillas disponibles en Brasil, que no vienen a la Argentina. En otras palabras, por no respetar esos derechos de propiedad nos hemos retrasado en la calidad de las semillas que usan nuestros productores.
No es solo el algodón, el crecimiento en la productividad de nuestra soja viene siendo la mitad de la velocidad mundial hace décadas. El retraso ocurre también en el trigo, el tabaco y otros cultivos. Se da el absurdo que, siendo líderes mundiales en producción de semillas, nuestras empresas dejan Argentina. Los brasileños terminan usando semillas hechas por empresas argentinas y científicos argentinos que los agricultores argentinos no pueden usar. Los gráficos que adjunto muestran ese atraso tomando como referencia UPOV 91 que fue un marco en el cual se reforzaron los derechos de propiedad en semillas a nivel mundial (igual esta resolución no tiene relación alguna con UPOV).
Una clarificación técnica, para el que no conoce el tema. Las semillas se dividen en dos tipos: híbridas y autogamas. Las semillas híbridas tienen la característica que no se pueden volver a sembrar, lo cual obliga al productor a comprar una semilla nueva en cada campaña. El maíz es híbrido, y si se fijan en el gráfico que adjunto, por este motivo nuestra productividad en maíz viene creciendo al ritmo internacional. Las autogamas son las especies para las cuales no hay híbridos y por ende si no hay un sistema de protección de la propiedad intelectual, son pasibles de ser reproducidas y revendidas sin control. Que es lo mismo que decir que si no existe esa protección no se venderán. Es el resto de los cultivos en los otros gráficos donde se ve claramente como nos hemos retrasado. (Brasil el año pasado registró 330 variedades de soja y acá solo 23).
Hace años que Argentina da vueltas a este problema de mejorar su pool de semillas sin poder encontrar la forma. La Ley de Semillas 20.247 no es un obstáculo, porque establece el derecho de propiedad de manera clarísima. El tema es que el INASE no tenía capacidad (ni voluntad) de fiscalizar. Además, como ocurre siempre, el Estado, en este caso el INASE, sobrecargaba a la cadena formal de semillas con un montón de controles y sobrecostos, mientras el segmento ilegal (que lleva el nombre de bolsa blanca) se mataba de risa.
También resultaba difícil tener una conversación adulta con las partes involucradas. Las entidades rurales estaban focalizadas en el tema retenciones (que políticamente saben que les rinde con sus bases) y pareciera que no estaban dispuestas a hablar de otra cosa que no sea eso –aun cuando lo que se discutiera fuera algo que aumentara la producción 20, 50 o 100%-. Los semilleros, a su vez, no querían ninguna acción que no fuera el reconocimiento pleno de la propiedad intelectual de todas las semillas. En esa conversación tuvimos una parálisis de 30 años.
El presidente @JMilei nos pidió resolver esto de manera inmediata, pero con una condición adicional: no quería que ningún productor se viera perjudicado. Es decir, que el desafío era, permitir y proteger el derecho de propiedad de la comercialización de las semillas de mejor calidad, al mismo tiempo de no lesionar en nada la ecuación económica de ningún productor.
Por suerte, la tecnología venía cambiando muy rápido, lo que, sumado a un diseño político inteligente, nos permitió encontrar una tangente para resolver el desafío que nos había planteado el presidente. Veamos.
Hoy, todas las entregas de semillas se revisan, porque hoy el testeo es con un scanner e inteligencia artificial. Con un costo casi ínfimo se puede saber la genética de la semilla que se entrega con un alto grado de precisión. Entonces, ¿cuál es la solución propuesta? Primero, pasarle el control al sector privado que ya lo hace, que sabe cómo hacerlo y que lo hace eficientemente. Se firma un convenio con INASE para garantizar un protocolo para la toma de la muestra y la conservación de las contramuestras. Cuando surge un cargamento donde no se pagó la propiedad intelectual los privados se tienen que arreglar entre ellos (esto es, el dueño de la semilla y el productor que trae el grano). Solo si no hay acuerdo pueden ir al INASE que actúa como tribunal de alzada. En principio, dicho sea de paso, no debería llegar nada al INASE. Ahora, y este es el punto clave, este sistema se implementa, pero solo para las semillas que se registran de acá en más. Esta es la manera de cumplir lo que pidió el presidente. Volvamos al Chaco para entenderlo. Si un productor quiere seguir produciendo 650kg por hectárea puede hacerlo igual que hoy. No pasa nada y sigue igual. Pero con el nuevo esquema el que tiene para ofrecer una semilla que produce 1800kg tiene la tranquilidad que, si la vende, va a poder proteger su propiedad intelectual. La comprará un productor si le conviene. De esta manera defendemos el derecho del productor a comprar esa semilla de mayor calidad y que hoy no podía porque nadie se la ofrecía, al tiempo que el que quiera seguir como hoy puede hacerlo.
¿Quiere decir que el año que viene la cosecha de algodón del Chaco se va a duplicar o triplicar? No necesariamente. Ahora necesitamos que el sector privado recoja el guante. Que se firmen los convenios para el protocolo con el INASE. El INASE también debe terminar de establecer los protocolos para las muestras de cada cultivo. En algodón ni siquiera está hecho (sí lo está en soja, sorgo y otros productos). Pero este cambio ¿permitiría que dupliquemos la producción de algodón en Chaco en un par de años? La respuesta en un contundente sí.
Nuestras estimaciones indican que, simplemente, por acercarnos a la frontera -tenemos 30 años de atraso tecnológico por recuperar-, aumentaremos las exportaciones agrícolas, de mínima, en unos 4.000 millones de dólares anuales (ver el link al final de esta nota para un informe). La verdad, es que no sabemos cuánto es la ganancia potencial, pero sí sabemos que, en un mundo con tanto cambio tecnológico, lo único que no podemos hacer es quedarnos atrás. Además, nuestras empresas en este sector son las mejores del mundo, las necesitamos acá por encima de todas las cosas. No que se vayan a otro país.
En fin, otra gran reforma estructural que avanza.
Como dije al comienzo, la resolución conjunta que permite este cambio fue firmada por el Secretario de Agricultura, Sergio Iraeta y el presidente del INASE Martin Famulari, ambos bajo la mirada atenta de @PALavigne83, Secretario Coordinador de Producción del @MinEconomia_Ar y todos funcionarios de @LuisCaputoAR. Se llegó a eso luego de un largo recorrido con varias reuniones técnicas entre la Secretaria de Agricultura, los equipos del @MinDesreg_Ar y los actores del sector (representantes del sector, acopiadores, semilleros, etc.) @martinf591 de Agricultura fue absolutamente clave en el proceso, así como lo fue el Secretario de Desregulación @alejandrocacace, secundado por @Eugenio__Mari, Subsecretario de Reformas Estructurales. @ParetoOptimo (Santiago Franco) y su equipo de datos nos aportaron el apoyo de datos para llevar adelante la discusión. De mi lado quiero darle un reconocimiento especial a Alejandro y a los dos Martines (Fernández y Famulari) que batallaron contra el escepticismo y los miedos de los actores. Argentina vive llena de miedo. Miedo al cambio, miedo al progreso, miedo a abrirse a nuevas oportunidades. Pero el miedo está en nuestra cabeza y la de nuestros dirigentes. No está en la gran masa de productores argentinos que todos los días nos sorprenden con su capacidad para innovar y cambiar. A estos tres héroes que lograron esta gran reforma ¡salud! VLLC!
https://t.co/Sbg5CFqzN9
3/4 partes de la brecha están explicadas por la falta de fertilización.
Y ésta, por la falta de concordancia entre precio pagado por los fertilizantes y el precio recibido por los granos.
Es un caso de rendimientos marginales decrecientes.
El progreso genético explica el otro 1/4
ARGENTINA SALDA OTRA DEUDA HISTÓRICA E IMPLEMENTA UNA GRAN REFORMA ESTRUCTURAL: LA QUE NOS PERMITIRÁ LLEGAR A LA FRONTERA TECNOLÓGICA EN PRODUCCIÓN AGRICOLA. Lo hace la Resolución Conjunta 3/26 de la Secretaría de Agricultura y el Instituto Nacional de Semillas (INASE), con firmas de Sergio Iraeta y Martín Famulari. Vamos a ilustrar de que se trata con un ejemplo que comienza con una pregunta. ¿Por qué una hectárea de algodón en Chaco rinde unos 600 kg de fibra cuando en Brasil los rindes son de más de 1800 kg? Porque en Argentina no se respeta el derecho de propiedad de las semillas mientras que en Brasil sí. Entonces hay semillas disponibles en Brasil, que no vienen a la Argentina. En otras palabras, por no respetar esos derechos de propiedad nos hemos retrasado en la calidad de las semillas que usan nuestros productores.
No es solo el algodón, el crecimiento en la productividad de nuestra soja viene siendo la mitad de la velocidad mundial hace décadas. El retraso ocurre también en el trigo, el tabaco y otros cultivos. Se da el absurdo que, siendo líderes mundiales en producción de semillas, nuestras empresas dejan Argentina. Los brasileños terminan usando semillas hechas por empresas argentinas y científicos argentinos que los agricultores argentinos no pueden usar. Los gráficos que adjunto muestran ese atraso tomando como referencia UPOV 91 que fue un marco en el cual se reforzaron los derechos de propiedad en semillas a nivel mundial (igual esta resolución no tiene relación alguna con UPOV).
Una clarificación técnica, para el que no conoce el tema. Las semillas se dividen en dos tipos: híbridas y autogamas. Las semillas híbridas tienen la característica que no se pueden volver a sembrar, lo cual obliga al productor a comprar una semilla nueva en cada campaña. El maíz es híbrido, y si se fijan en el gráfico que adjunto, por este motivo nuestra productividad en maíz viene creciendo al ritmo internacional. Las autogamas son las especies para las cuales no hay híbridos y por ende si no hay un sistema de protección de la propiedad intelectual, son pasibles de ser reproducidas y revendidas sin control. Que es lo mismo que decir que si no existe esa protección no se venderán. Es el resto de los cultivos en los otros gráficos donde se ve claramente como nos hemos retrasado. (Brasil el año pasado registró 330 variedades de soja y acá solo 23).
Hace años que Argentina da vueltas a este problema de mejorar su pool de semillas sin poder encontrar la forma. La Ley de Semillas 20.247 no es un obstáculo, porque establece el derecho de propiedad de manera clarísima. El tema es que el INASE no tenía capacidad (ni voluntad) de fiscalizar. Además, como ocurre siempre, el Estado, en este caso el INASE, sobrecargaba a la cadena formal de semillas con un montón de controles y sobrecostos, mientras el segmento ilegal (que lleva el nombre de bolsa blanca) se mataba de risa.
También resultaba difícil tener una conversación adulta con las partes involucradas. Las entidades rurales estaban focalizadas en el tema retenciones (que políticamente saben que les rinde con sus bases) y pareciera que no estaban dispuestas a hablar de otra cosa que no sea eso –aun cuando lo que se discutiera fuera algo que aumentara la producción 20, 50 o 100%-. Los semilleros, a su vez, no querían ninguna acción que no fuera el reconocimiento pleno de la propiedad intelectual de todas las semillas. En esa conversación tuvimos una parálisis de 30 años.
El presidente @JMilei nos pidió resolver esto de manera inmediata, pero con una condición adicional: no quería que ningún productor se viera perjudicado. Es decir, que el desafío era, permitir y proteger el derecho de propiedad de la comercialización de las semillas de mejor calidad, al mismo tiempo de no lesionar en nada la ecuación económica de ningún productor.
Por suerte, la tecnología venía cambiando muy rápido, lo que, sumado a un diseño político inteligente, nos permitió encontrar una tangente para resolver el desafío que nos había planteado el presidente. Veamos.
Hoy, todas las entregas de semillas se revisan, porque hoy el testeo es con un scanner e inteligencia artificial. Con un costo casi ínfimo se puede saber la genética de la semilla que se entrega con un alto grado de precisión. Entonces, ¿cuál es la solución propuesta? Primero, pasarle el control al sector privado que ya lo hace, que sabe cómo hacerlo y que lo hace eficientemente. Se firma un convenio con INASE para garantizar un protocolo para la toma de la muestra y la conservación de las contramuestras. Cuando surge un cargamento donde no se pagó la propiedad intelectual los privados se tienen que arreglar entre ellos (esto es, el dueño de la semilla y el productor que trae el grano). Solo si no hay acuerdo pueden ir al INASE que actúa como tribunal de alzada. En principio, dicho sea de paso, no debería llegar nada al INASE. Ahora, y este es el punto clave, este sistema se implementa, pero solo para las semillas que se registran de acá en más. Esta es la manera de cumplir lo que pidió el presidente. Volvamos al Chaco para entenderlo. Si un productor quiere seguir produciendo 650kg por hectárea puede hacerlo igual que hoy. No pasa nada y sigue igual. Pero con el nuevo esquema el que tiene para ofrecer una semilla que produce 1800kg tiene la tranquilidad que, si la vende, va a poder proteger su propiedad intelectual. La comprará un productor si le conviene. De esta manera defendemos el derecho del productor a comprar esa semilla de mayor calidad y que hoy no podía porque nadie se la ofrecía, al tiempo que el que quiera seguir como hoy puede hacerlo.
¿Quiere decir que el año que viene la cosecha de algodón del Chaco se va a duplicar o triplicar? No necesariamente. Ahora necesitamos que el sector privado recoja el guante. Que se firmen los convenios para el protocolo con el INASE. El INASE también debe terminar de establecer los protocolos para las muestras de cada cultivo. En algodón ni siquiera está hecho (sí lo está en soja, sorgo y otros productos). Pero este cambio ¿permitiría que dupliquemos la producción de algodón en Chaco en un par de años? La respuesta en un contundente sí.
Nuestras estimaciones indican que, simplemente, por acercarnos a la frontera -tenemos 30 años de atraso tecnológico por recuperar-, aumentaremos las exportaciones agrícolas, de mínima, en unos 4.000 millones de dólares anuales (ver el link al final de esta nota para un informe). La verdad, es que no sabemos cuánto es la ganancia potencial, pero sí sabemos que, en un mundo con tanto cambio tecnológico, lo único que no podemos hacer es quedarnos atrás. Además, nuestras empresas en este sector son las mejores del mundo, las necesitamos acá por encima de todas las cosas. No que se vayan a otro país.
En fin, otra gran reforma estructural que avanza.
Como dije al comienzo, la resolución conjunta que permite este cambio fue firmada por el Secretario de Agricultura, Sergio Iraeta y el presidente del INASE Martin Famulari, ambos bajo la mirada atenta de @PALavigne83, Secretario Coordinador de Producción del @MinEconomia_Ar y todos funcionarios de @LuisCaputoAR. Se llegó a eso luego de un largo recorrido con varias reuniones técnicas entre la Secretaria de Agricultura, los equipos del @MinDesreg_Ar y los actores del sector (representantes del sector, acopiadores, semilleros, etc.) @martinf591 de Agricultura fue absolutamente clave en el proceso, así como lo fue el Secretario de Desregulación @alejandrocacace, secundado por @Eugenio__Mari, Subsecretario de Reformas Estructurales. @ParetoOptimo (Santiago Franco) y su equipo de datos nos aportaron el apoyo de datos para llevar adelante la discusión. De mi lado quiero darle un reconocimiento especial a Alejandro y a los dos Martines (Fernández y Famulari) que batallaron contra el escepticismo y los miedos de los actores. Argentina vive llena de miedo. Miedo al cambio, miedo al progreso, miedo a abrirse a nuevas oportunidades. Pero el miedo está en nuestra cabeza y la de nuestros dirigentes. No está en la gran masa de productores argentinos que todos los días nos sorprenden con su capacidad para innovar y cambiar. A estos tres héroes que lograron esta gran reforma ¡salud! VLLC!
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