@melodisfruto@112cmadrid La cantidad de recursos que se invierten en personas sedentarias que no se mueven y acaban con problemas de obesidad, etc , seguro que supera lo que se ha invertido en este accidente.
La universidad entrenó mis capacidades analíticas. Me enseñó a abordar problemas y ponderar soluciones. En ella aprendí qué es la ingeniería y qué es un ingeniero. El método científico y cómo expresar las leyes elementales de la Naturaleza en su lenguaje propio: las matemáticas.
Veinte años en la empresa privada me han enseñado a gestionar recursos limitados y a entender el concepto económico de valor. En ella también aprendí a ser autónomo —nunca trabajé por cuenta ajena— y a abrazar la incertidumbre. Y a tratar con las personas: entender sus expectativas, alinear sus voluntades, negociar y saber leer entre líneas.
Con el tiempo he observado que los atributos más definitorios del éxito o del fracaso son rasgos de personalidad. En la vida, ser emprendedor, resiliente, positivo, líder o trabajador es lo que marca la diferencia. Y esto no se enseña en ningún aula. Son formas de ser.
Ahora miro hacia atrás y observo el sendero recorrido. Tiene meandros y recodos. Y limoneros, y campos ondulados. Nácar y coral. Y serpientes gigantes. Atardeceres rojos y nocherniegos pasos. Recuerdos, cenizas.
Ahora miro hacia atrás y creo que he aprendido que, una vez aprendidos los rudimentos de esta ciencia, todo lo demás es cuestión de actitud.
@ANAISABELGONZL2 ¿Existe una regulación para preservarlas? Con la vorágine de crecimiento de las ciudades y el ámbito especulativo las veo en peligro de extinción.