ESA SONRISA ES DE IMPOTENCIA.
Mohamed Salah está viviendo en carne propia lo que tantas selecciones ya sufrieron.
Entiende que discutir con el árbitro no cambiará nada.
Éste no es un fracaso.
Perdiendo como perdió hoy México, es totalmente esperanzador…
Hay que formar más jugadores y mandarlos a las mejores ligas del mundo…
No hay otro camino…