Hemos puesto en manos de la simulación, a una democracia que nació enamorada; entregada en preceptos y andares al peor de sus amantes: La ignorancia...
Todos vivimos del cuento..unos del que nos contaron y acabamos creyendo y otros del que nos contamos a nosotros mismos para sobrevivir a la certeza de que no existe final feliz.