Todo lo que no sea cortar las relaciones diplomáticas con Marruecos, cortar el comercio, cerrar la frontera y poner al Ejército en la valla, es una bajada de pantalones.
Marruecos se viene arriba porque tiene el respaldo de Estados Unidos y de Israel.
El problema es que aquí nadie pone los cojones encima de la mesa y no hay soberanía en ningún lado.