Los seres humanos sólo teníamos que dormir, comer y tener sexo como el resto de animales. ¿En qué momento lo complicamos tanto todo?
Además ahora dormimos mal, comemos peor y de sexo mejor ni hablemos...
Tal vez has hecho mal las cosas; pero no olvides que nadie te enseñó a vivir. Has improvisado desde que naciste.
Y recuerda que la vida no trata de sueños rotos, sino de victorias alcanzadas. Y créeme... Despertar todos los días para volver a intentarlo, ya es una conquista.