España se ha vuelto un chiste malo.
Una ministra sale en rueda de prensa a celebrar como gran logro que los jubilados que han cotizado 40, 45 o 50 años ahora puedan seguir currando a tiempo parcial para “compatibilizar” su pensión de mierda. Voluntario, dice.
Claro, como si tuvieran otra opción cuando la pensión no llega ni para pipas.
Y mientras tanto…
Llega gente de fuera que no ha cotizado ni un solo día y tiene derecho a Ingreso Mínimo Vital (1200€) + ayudas autonómicas + ayudas locales.
Todo pagado con los impuestos y cotizaciones de los que sí han currado toda la vida.
Nos vendieron la inmigración diciendo que “venían a trabajar” y que “no había mano de obra”. Mentira.
Resultado: los abuelos españoles tienen que volver a currar a los 65+ para mantener a quien no ha pegado un palo al agua.
Esto no es racismo.
Esto es sentido común con los números delante.
¿Cómo es posible que un señor que ha cotizado 45 años tenga una pensión que no le da ni para vivir, y un chaval que acaba de llegar tenga un pack de subsidios mejor que muchos sueldos?
Esto es insostenible; sobre todo éticamente.
Es una estafa generacional y nacional.
Los que construyeron este país no deben estar pagando el chollo de quienes vienen a vivir de él sin haber contribuido. Y encima les llaman xenófobos por señalarlo.
Tremendo