Lo más rico de un hombre definitivamente siempre será la iniciativa: vamos, te envío, te llevo, te traigo, te subo, te bajo, que quieres, tengo este plan >>
mi conducta autodestructiva no es salir, ni gritar, ni romper cosas. Es quedarme en silencio pensando mil veces lo mismo hasta convencerme de la peor versión posible.